Corte Suprema de Estados Unidos

La Corte Suprema, en una opinión muy dividida, se negó a bloquear la ley de Texas que prohíbe la realización de abortos después de la sexta semana de gestación —o cuando se escuche el latido del feto— y dejó intacta la polémica medida.

Lo último: Justo antes de la medianoche del miércoles, el tribunal denegó la solicitud de emergencia de los proveedores de abortos para bloquear la ley —con un fallo de 5 a 4— en el que el presidente del tribunal, John Roberts, se unió a los tres jueces liberales en disidencia.

  • Los magistrados consideraron que los solicitantes no presentaron un caso persuasivo para que el tribunal interviniera.
  • La ley de Texas autoriza a los ciudadanos privados a demandar a quienes realicen o ayuden a realizar el procedimiento, y prevé un pago mínimo de $10 mil por cada demanda que tenga éxito.

¿Qué dicen? «Ante una solicitud para prohibir una ley flagrantemente inconstitucional diseñada para prohibir a las mujeres el ejercicio de sus derechos constitucionales y evadir el escrutinio judicial, una mayoría de jueces ha optado por esconder la cabeza en la arena», escribió la jueza Sonia Sotomayor, una de las disidentes del tribunal.

  • Roberts afirmó que la ley de Texas tenía como objetivo «aislar al Estado de la responsabilidad de implementar y hacer cumplir» su restrictiva ley de aborto, y calificó la medida como algo “sin precedentes.»
  • Los cinco jueces conservadores que componen la mayoría añadieron que su fallo no pretendía resolver cuestiones sobre «la constitucionalidad de la ley de Texas», ni excluir futuras demandas sobre la medida.

Fuente principal de la noticia: The Hill

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