Por Beth Teitell/ The Boston Globe

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“La persona que nos ayuda con el cuidado de mi madre es muy buena”, dijo Carol Rosenstock. “Ella es muy atenta. Es quien la lleva a las citas y realiza un seguimiento de las indicaciones del médico y se asegura de que haya tomado sus pastillas. (…) a mi mamá le gusta».

Rosenstock vive en Brookline. Su madre viuda, que tiene problemas de memoria y ha usado un andador desde que se recuperó del COVID la primavera pasada, vive en Nueva York. Toda la familia se sintió afortunada de que una mujer tan gentil y servicial estuviera ayudando a su mamá.

Pero «ella (la ayudante) sigue diciendo que no está lista para vacunarse», comentó Rosenstock. “Siempre tiene un nuevo argumento para no hacerlo. Originalmente era que tenía alergias. Entonces no pudo hacerlo porque en caso de desarrollar una reacción, se quedaría sin trabajo y no podría encargarse de su padrastro quien necesita cuidados. Luego dijo que no había suficientes pruebas de que fuera seguro (…) El médico de mi madre está cada vez más preocupado».

Sin embargo, «no queremos enfrentarla directamente y perturbarla», señaló Rosenstock. «Es un tema delicado».

La variante Delta ya está en Estados Unidos, donde se estima que 93 millones de personas que son elegibles siguen sin vacunarse y, a medida que incrementan los casos y las muertes, aumenta la ira.

Pegatina de la vacuna COVID-19 durante jornada de vacunación, RI, 8/5/21. (Erin Clark / Globe Staff)

¿Cómo le hablas a una persona que se niega a escuchar? Quizás nadie tenga más experiencia en esto que Mandy Connor, la dueña de Hummingbird Bridal and Events, en Newbury Street, quien se ha enfrentando a las dificultades que surgen en medio de la organización de celebraciones íntimas.

Incluso antes del COVID, planear el día más feliz de la vida de una pareja causaba conflictos, pero el desafío de tratar con los invitados no vacunados es tan grande que la gente está aclarando en sus invitaciones de boda lo siguiente: “Esperamos celebrar con todos nuestros invitados vacunados».

«La mejor mejor manera es generar empatía», dijo Connor. «Pedir a los invitados que vean más allá de sí mismos y se pregunten si su decisión de no recibir la vacuna puede hacer que otra persona se enferme o muera, ¿es eso algo con lo que podría vivir? También tener en cuenta que si se niega a vacunarse, eso significa que la abuela no podrá asistir a esta boda. Tiene 83 años. ¿Le vas a robar esta oportunidad?»

Pero con el paso de los meses, cada vez se complican más los esfuerzos al conversar con los antivacunas. ¿Cómo puedes crear una nueva manera de acercarte a tu cuñado -reacio a vacunarse- si lo has estado intentando convencer desde abril?

La clave es mostrarle a la persona un sustento por medio del cual pueda «guardar sus apariencias» sin admitir que renuncian a su «posición», indicó Ian Johnstone, profesor de la Fletcher School de Tufts University, y veterano de la oficina del secretario general de las Naciones Unidas y el Departamento de Operaciones para mantener la Paz.

Presentar un nuevo estudio que indique la efectividad de las vacunas, junto con apelar a las «mejores intenciones» de la persona, podría ser efectivo, dijo. “Quieres que puedan decir: ‘Hice esto porque estaba convencido de que era bueno para la comunidad. Estoy haciendo esto por los demás, no por mí mismo».

Alfred S. Titus, Jr., un detective de homicidios retirado de la policía de Nueva York que era miembro del equipo de negociación de rehenes, sugiere desacreditar los comunes conceptos erróneos sobre la vacuna: que te rastrea o te hace infértil, entre otros.

«Aquel que genere una mejor respuesta en los individuos sería al que recurriría con frecuencia y profundizaría», dijo Titus, profesor asistente en el John Jay College of Criminal Justice.

A veces no se trata de ganarse a un grupo, sino de extender una amplia red, comentó la Girl Scout Ella Dimeo, de 13 años, de Falmouth, quien vendió 4,919 cajas de galletas la temporada pasada para convertirse en la vendedora más exitosa del Este de Massachusetts. (Una portavoz aclaró que la organización de Girl Scouts no tiene una posición respecto a las vacunas).

Dondequiera que fuera con su madre, su padre o su abuela, también iban las galletas. «Traté de vender galletas a todos los que conocí», dijo Ella.

La conclusión, explicó su madre, fue que si hubiera un mejor plan en el terreno de juego para llevar las vacunas a la gente, si las vacunas fueran accesibles «en cualquier lugar donde quiera que estés», como las galletas, la tasa de vacunación podría aumentar.

En cuanto a las personas que se encuentran en la misma posición que Rosenstock, la experta en etiqueta de North Shore, Jodi RR Smith, dijo que la familia debería explicarle al asistente que su primera opción es que el asistente se quede.

Pero: “Deja en claro que deben ponerse la vacuna para seguir trabajando contigo”, explicó, “y que si optan por no vacunar, entenderás que han tomado la decisión de no seguir trabajando contigo”.

Si todo lo demás falla, siempre hay un método a la antigua. Ese es el enfoque que adoptó el abogado local de condominios Richard Brooks, con su cuñada Brenda Brooks.
En las llamadas semanales con su hermano, le pedía que la pusieran en altavoz. Expondría su caso y luego cerraba con: «No voy a ir a tu funeral».

Posdata: Brenda Brooks recibió su primera inyección y está esperando la segunda, y Richard Brooks ha dirigido sus esfuerzos hacia su sobrina adoptiva, una adulta que no considera segura la vacuna y que recientemente publicó una foto de ella haciendo paracaidismo en Facebook.

«¡Tienes que estar bromeando!» pensó, mientras comenzaba su nuevo desafío.

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