COFUNDADORA. Nancy G. Brinker es una de las cofundadoras de Promise Fund of Florida, un programa de ayuda para la prevención y tratamiento del cáncer para mujeres pobres. | FOTO: Cortesía Promise Fund of Florida

Por Olga Imbaquingo | Especial para El Tiempo Latino y El Planeta

Es incomprensible, es inaceptable, es doloroso, pero es real. Miles de mujeres se enferman y muchas mueren de cáncer de seno y de útero, dos dolencias prevenibles y tratables si es que se detectan a tiempo.

El cáncer no necesariamente tiene que ser una sentencia de muerte. Una mamografía anual y un examen de Papanicolaou cada tres años son los procedimientos rápidos y menos costosos para descubrir posibles carcinomas. Esos servicios y esa información no están llegando a oídos de las hispanas pobres y son ellas las que están recibiendo diagnósticos demasiado tarde. De esta lacerante realidad se hace eco Promise Fund of Florida, en condado de West Palm Beach, en estado de Florida.

Liliana Herrera vive en la ciudad de West Palm Beach. Tenía 29 años cuando le diagnosticaron cáncer de mama y su mundo se vino abajo. Perdió su seguro médico y no podía aplicar para Medicaid, porque tenía un empleo.

NAVEGADORA. Liliana Herrera, navegadora de Promise Fund of Florida, es una sobreviviente de cáncer que ayuda a mujeres de bajos recursos a conseguir tratamiento para su enfermedad. | FOTO: Cortesía Promise Fund of Florida

“Pasé cuatro meses buscando asistencia y tenía dos opciones: dejar que el cáncer siga su curso o renunciar a mi trabajo, perder mi apartamento, mi auto y quedarme en la calle para calificar a Medicaid”. Terminó viviendo y durmiendo en el garaje mecánico que le prestó una amiga.

No había hospitales que quieran asistir a una mujer con una enfermedad mortal y de bajos recursos. “Desgraciadamente, 20 años después seguimos sin haber resuelto cómo atender a personas necesitadas. Un matrimonio con dos hijos y un salario de 27 mil dólares no aplica para tratamiento de cáncer. Esta es la indignación de una mujer como yo que perdió todo para salvar su propia vida”.

Según la Sociedad Americana del Cáncer, en el 2018, unas 24 mil hispanas recibieron la mala noticia que tenían cáncer de seno, mientras que los tumores uterinos se diagnostican hasta un 40% más, entre las mujeres de esta minoría.

TRATAMIENTO. A Liliana Herrera le diagnosticaron cáncer de seno a los 29 años y para conseguir tratamiento tuvo que empobrecerse aún más, ahora ella quiere que a otras mujeres no pasen por su misma experiencia. | FOTO: Cortesía Promise Fund of Florida

DE SOBREVIVIENTE A NAVEGADORA
Herrera en su viacrucis personal encontró la fuerza para levantarse y levantar la voz por otras latinas. Trabaja como navegadora en Promise Found of Florida, una organización sin fines de lucro creada por tres mujeres americanas, comprometidas en la defensa de la salud de las familias menos favorecidas. Su objetivo es lograr que las mujeres logren sus exámenes preventivos a tiempo.

Herrera guía a las mujeres con cáncer a través del laberíntico sistema de salud para que consigan el tratamiento de quimio y radioterapia, hace de intérprete, consigue las citas médicas y hasta transporte. “Las pacientes salen de la consulta con una receta y con una lista de exámenes y no saben como hacerlo porque no hablan inglés, no tienen internet ni computadora y apenas saben usar el celular”.

Cuando se trata de salvar la vida de una mujer, para esta navegadora de origen argentino no hay horario, fin de semana, feriado ni distancias. “Hasta que no cambien las leyes muchas mujeres se verán en situaciones desesperantes y al límite como me tocó a mi”. Hace poco consiguió ayuda para una paciente en Tampa y juntas tendrán que hacer cuatro horas de viaje hasta que termine el tratamiento, por al menos nueve meses. Para otra se logró que una farmacéutica cubra, por un año, el costo de 160 mil dólares solo para una medicina.

No fácil enfrentar un diagnóstico grave. “Una oleada inexplicable de emociones es lo que se siente al tener que traducirle a una mujer mirándole a los ojos que el médico dice que tiene cáncer y que le queda poco tiempo de vida. Hacerlo sin echarse a llorar es un acto de humanidad que los navegadores experimentamos, lamentablemente, con demasiada frecuencia”.

De allí la importancia de contar con navegadores que conozcan el sistema, que les de educación, confianza para que no lleguen a encontrarse entre la espada y la pared. “Lo que menos quiero es que el médico le mire a la cara de una mujer le diga que tiene cáncer y nadie le diga cómo curarse”. Herrera asegura que se necesitan más navegadores para que hagan de enlace entre las mujeres y los servicios médicos. “Hay que crear un sistema de confianza para que mujeres indocumentadas pidan ayuda sin miedo a ser arrestadas.

APOYO. Para Nancy G. Brinker, cofundadora de Promise Fund of Florida, recibir un diagnóstico de cáncer es muy difícil y es mejor que lo hagan acompañadas. | FOTO: Cortesía Promise Fund of Florida

PREVENCIÓN EL PRIMER OBJETIVO
Para Nancy G. Brinker, cofundadora de Promise Fund of Florida, el problema con las hispanas es que, aunque entre ellas no hay una altísima incidencia de cáncer de seno, es más letal porque no acuden pronto al doctor y una de las principales barreas es que no tienen seguro médico.

“Nuestros esfuerzos están centrados en lograr que las mamografías sean de fácil acceso. Aquí en el condado de Palm Beach hay un centro subsidiado donde ofrecemos ese servicio”.

La información sobre las mamografías y otros servicios de salud que ofrece Promise Fund of Florida se está haciendo con la ayuda de navegadores. “Tenemos 10 que viven en la comunidad, saben de sus necesidades y ayudan a las mujeres. Creo que ahora mismo estamos a la vanguardia de conseguir que más fondos se direccionen para facilitar las mamografías, agilitar los diagnósticos y el tratamiento, gracias a una red de alianzas”.

Entre esas facilidades que ofrece Promise Fund of Florida es buscarles un especialista para continuar con el tratamiento, porque, como dice Brinker, “el recorrido que deben hacer estas mujeres es muy difícil y mejor si lo hacen acompañadas”. La red de apoyos se está extendiendo a los condados de Broward y Miami-Dade, donde está concentrada la población hispana.

El 72% del trabajo de los navegadores se va entre educación en salud a las mujeres, interpretación, haciendo citas, consiguiendo alimentos, medicinas, facilitando transportación y buscando cuidado infantil mientras las pacientes están en tratamiento.

Además de ese servicio de prevención que es la mamografía, Promise Fund of Florida pronto comenzará un programa de ensayos clínicos para ver si menos sesiones de quimio y radioterapia, un estándar frecuente en los estados tempranos de la enfermedad, pueden ser tan efectivas como un mayor número de las mismas. La idea, según Brinker, “es reducir los temores de las mujeres y los costos tanto para las familias y el sistema de salud y devolver mujeres más saludables a sus familias, a sus comunidades y a su vida laboral”.

Para Brinker, las mujeres no deberían tener miedo de pedir apoyo, especialmente si no hay suficiente ayuda de Medicaid. “Para eso están organizaciones como la nuestra para ayudarles a encontrar tratamiento”.

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