TRABAJO. En enero, el gobierno limitó las oficinas federales al 25% de su capacidad, una política que se espera cambie el próximo mes. | Foto: Matt McClain / The Washington Post.

Mientras la administración de Joe Biden contempla cómo devolver la enorme fuerza laboral federal a la oficina, los funcionarios del gobierno realizan gestiones para hacer que el trabajo a distancia sea permanente. Buscan permitir que más empleados mantengan el teletrabajo, un cambio cultural radical que hubiera sido impensable hace más de un año.

El cambio en el gobierno, cuyos detalles aún se están ultimando, se produce después de la resistencia que hubo al adoptar el teletrabajo; una postura impulsada por la percepción de que los empleados se relajarían a menos que estuvieran atados a sus cubículos de oficina.

Esa posición se endureció durante la administración de Donald Trump, que marcó los programas de trabajo desde casa que se habían expandido lentamente durante la era de Obama.

Pero la crisis del coronavirus, y un nuevo presidente ansioso por reconstruir la confianza de los trabajadores federales, ha convencido al mayor empleador del país de que en muchos departamentos los empleados pueden servir al público de la misma manera desde casa, informaron los funcionarios.

Se espera que se notifique el cambio en junio, cuando la administración esté preparada para publicar la esperada orientación a las agencias sobre cuándo y cuántos empleados federales pueden regresar a la oficina: probablemente en lugares de trabajo híbridos que combinan opciones en persona y a distancia, según funcionarios y memorandos obtenidos por The Washington Post.

“Anticipamos que esta guía dejará espacio para la toma de decisiones en los departamentos y agencias, para brindar la máxima flexibilidad y definir los requisitos de trabajo a fin de cumplir con la misión y las necesidades de la fuerza laboral”, dijo un alto funcionario de la administración, quien habló bajo condición de anonimato porque los planes no se han presentado.

Algunas agencias ya han dejado en claro que tienen la intención de dar, tanto al personal actual como a los nuevos contratados, la opción de teletrabajo.

El secretario de Agricultura, Tom Vilsack, anunció en marzo que el departamento permitirá el teletrabajo hasta cuatro días a la semana y horarios más flexibles en su lugar de trabajo posterior a la pandemia.

El departamento había sido el primero bajo Trump en recortar lo que había sido un sólido programa de teletrabajo establecido durante el segundo mandato del presidente Barack Obama.

Fuente: Lisa Rein/The Washington Post.

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