(Foto: Freepik).

La contención de la pandemia del COVID-19 fue todo un desafío para el mundo. Sin embargo, para Estados Unidos hacerle frente al virus ha sido un trabajo difícil. Con un total de 570 mil 611 muertes, el país se ubica como la nación con mayor número de fallecidos a causa del coronavirus.

No obstante, para contrarrestar los amargos efectos del brote, el país avanza rápidamente en el sistema de vacunación; una herramienta que solo pocos países han podido ofrecer a sus poblaciones y que Estados Unidos presume de contar con tres dosis de laboratorios diferentes.

Inicio de la vacunación

En diciembre de 2020, a pocas semanas de entregar su cargo, el expresidente Donald Trump aprobó la compra de millones de vacunas de Pfizer, Moderna y de Johnson&Johnson; siendo las dos primeras fármacos que requieren dos dosis y la última tan solo una. La gestión la realizó incluso antes de que el uso de las mismas fueran aprobadas por la Administración de Medicamentos y Alimentos ​​(FDA por sus siglas en inglés).

Los fármacos se producen en el mismo país, lo que facilitó los acuerdos con el gobierno de turno.

Con esto, la potencia mundial dio sus primeros pasos para comenzar la inmunización de sus habitantes, y así contrarrestar los efectos que la pandemia ha traído. La operación se llamó «Operación Warp Speed», y tuvo como principal objetivo el trabajo conjunto entre la administración Trump y las diversas compañías de salud para desarrollar vacunas, acelerar su proceso de ensayo y acortar el tiempo de producción y distribución si las mismas llegaban a arrojar resultados positivos ante el virus.

Biden y su objetivo de 100 días

Si bien el principal impulso en su gestión llegó por parte de los acuerdos logrados durante los últimos días de Trump, desde su campaña Joe Biden insistió en que su prioridad al momento de llegar a la Casa Blanca sería promover la vacunación para así mermar el número de casos y muertes en el país.

Biden prometió que para los primeros 100 días su gobierno alcanzaría las 200 millones de dosis aplicadas, y para ello los adultos mayores serían los primeros en beneficiarse en las jornadas. Con tan solo seis días, los CDC informaron que 20 millones de personas habían recibido la primera dosis y 3,5 la segunda.

En marzo, el presidente Joe Biden anunció un nuevo acuerdo con Johnson&Johnson y su rival Merck.

El gobierno puso a disposición de Johnson&Johnson «un equipo de expertos para monitorear la producción y el apoyo logístico del Departamento de Defensa. (…) Además, el presidente invocó una ley de la era de la Guerra de Corea para dar a la compañía acceso a los suministros necesarios para hacer y empaquetar vacunas», informó la BBC.

Fue entonces cuando las dosis comenzaron a aumentar, y en estados como Florida, Alabama y Michigan se dio luz verde para ampliar la elegibilidad de las vacunas tanto para adultos de 30 años en adelante, como para jóvenes de 18 y 16 años en adelante.

Hasta el 5 de abril, 107,5 millones ciudadanos habían recibido una dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech o de Moderna; mientras que 62,4 millones ya habían recibido la inyección única de Johnson& Johnson.

En 75 días de gestión, Biden anunció que el país ya había aplicado 150 millones de vacunas.

La vacunación no se detiene

Pese a ser el quinto país con la mayor tasa de vacunación en el mundo, la propagación de la pandemia continúa. Sin embargo, Estados Unidos no se detiene.

Cada vez la disposición de la vacuna es más amplia, y no solo puede conseguirse en los 30 centros de vacunación con previa cita que el gobierno, a través de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), ha dispuesto; también es posible optar por la o las dosis en farmacias y comercios como Walmart.

Pese a que la producción de Johnson&Johnson se encuentra detenida, la distribución de dosis de Moderna y Pfizer continúa y ahora con mayor rapidez. A través de una entrevista a The Wall Street Journal, Moderna dio a conocer que en principio el laboratorio tuvo que trabajar tres meses para producir las primeras 20 millones de vacunas, pero ahora la empresa realiza 40 millones en un solo mes solo para Estados Unidos; mientras que Pfizer pasó de semanalmente producir cinco millones a 13 millones.

Según cifras de Timetoherd.com, al país solo le faltan alrededor de 81 días para que el 70% de la población esté vacunada.

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