FOTO: Demetrius Freeman — The Washington Post

Por María Peña – Especial para El Tiempo Latino

WASHINGTON.— En cuestión de horas, la Casa Blanca dio marcha atrás este viernes sobre el límite de 15 mil para el ingreso anual de refugiados en Estados Unidos, tras la serie de críticas de líderes demócratas de ambas cámaras del Congreso y de grupos progresistas.

Desde que llegó al poder en enero pasado, el presidente Joe Biden inició el desmantelamiento de las políticas migratorias de su antecesor, Donald Trump, pese a que con eso se ha ganado ataques de los republicanos y conservadores afines de que la Casa Blanca y los demócratas favorecen “fronteras abiertas”.

Biden firmó una orden ejecutiva para acelerar el procesamiento de refugiados pero dejando en pie el límite de 15 mil que impuso Trump para el año fiscal en curso. En febrero pasado, la Administración Biden había dicho que aumentaría ese techo anual a 62 mil 500, y mantuvo ese compromiso incluso la semana pasada.

El anuncio de la medida tomó por sorpresa a varios líderes demócratas y grupos pro-inmigrantes, que de inmediato lanzaron críticas en las redes sociales.

Las legisladoras Ilhan Omar, Pramila Jayapal y Jan Schakowsky enviaron una carta a Biden en la que le urgieron aumentar el límite anual de refugiados, al advertir de que “muchas vidas dependen de ello”.  Los senadores demócratas Bob Menéndez y Dick Durbin también atacaron la decisión de Biden.

La polémica sobre el futuro reasentamiento de refugiados se produjo mientras la Administración Biden también afronta simultáneamente presiones por la continua llegada de inmigrantes indocumentados en la frontera sur, incluyendo centenares de niños no acompañados. El gobierno de Biden ha ampliado las instalaciones para el procesamiento de estos inmigrantes a la vez que presiona a Centroamérica a que frene la emigración ilegal.

Tras las críticas de los demócratas, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, emitió una declaración para apaciguar los ánimos y aclarar la “confusión”, en la que dejó abierta la posibilidad de elevar el número de refugiados más allá de los 15 mil si se alcanza esa meta antes de fines de septiembre.

Biden anunciará el límite anual definitivo para lo que resta del año fiscal para el próximo 15 de mayo, precisó Psaki.

Según la portavoz, Biden ha estado realizando consultas en las últimas semanas con sus asesores “para determinar qué número de refugiados se podría admitir realísticamente en Estados Unidos entre ahora y el próximo 1 de octubre”, cuando comienza el nuevo año fiscal.

“Debido al diezmado programa de ingreso de refugiados que heredamos, y los retos a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, su meta inicial de 62 mil 500 es poco probable”, advirtió Psaki.

Se calcula que, en lo que va del año fiscal en curso, las autoridades de Estados Unidos han logrado el reasentamiento de poco más de 2 mil refugiados.

Hasta nuevo aviso, la Administración Biden mantiene el límite de 15 mil, aunque expandió las regiones de las que aceptará refugiados, incluyendo a países de Africa y el Medio Oriente que Trump borró de la lista. Esa expansión, sin embargo, fue magro consuelo para activistas que criticaron el límite reducido.

Fuertes críticas demócratas

La carta del trio de legisladoras demócratas, de la que informó primero el diario Politico, ya ha recabado la firma de más de 30 legisladores en la Cámara de Representantes, que temen que la lentitud de la Administración Biden ha provocado la cancelación de centenares de vuelos de refugiados.

Según la carta, varios refugiados ya habían obtenido la aprobación de su reasentamiento en Estados Unidos e incluso ya habían vendido sus pertenencias, pero ahora permanecen en limbo debido a la repentina cancelación de sus vuelos.

“Hay una intensa y creciente urgencia sobre este asunto para quienes ya habían sido aprobados, y para el número inimaginable de personas que mantienen la esperanza de reconstruir sus vidas destruidas por el cambio climático, los conflictos y la represión”, indicó la misiva.

Posteriormente al anuncio de Psaki, la congresista Omar, quien fue refugiada de niña, aseguró en Twitter que su partido luchará para que el límite de refugiados no sea muy bajo y atienda “la crisis de refugiados y nuestras obligaciones para su reasentamiento”.

En paralelo a la carta, la congresista demócrata por Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, recordó en su cuenta en Twitter que Biden ganó la presidencia “porque prometió dar la bienvenida a inmigrantes”, por lo que, a su juicio, sería un error “mantener las políticas xenófobas y racistas de la Administración Trump”, incluyendo el bajo límite de refugiados.

Grupos progresistas y defensores de los refugiados también expresaron su “decepción” con el anuncio inicial de Biden.

“Aunque es cierto que la administración Trump dejó en escombros la infraestructura de reasentamientos, confiamos en que podemos prestar servicio a muchas más familias que lo que permite esta orden”, dijo Krish O’Mara Vignarajah, presidenta y principal ejecutiva de Lutheran Immigration and Refugee Service, la organización sin fines de lucro más extensa de EEUU dedicada a atender a refugiados y comunidades inmigrantes vulnerables.

O’Mara Vignarajah recordó que la cifra de 62 mil 500 refugiados es, en todo caso, la mitad de los 125 mil que prometió Biden durante la campaña electoral.

La Administración Trump impuso el límite de 15 mil el número de refugiados aceptados en Estados Unidos para el año fiscal 2021 que comenzó en octubre pasado, en lo que supuso una reducción de más del 80% desde que el programa de asentamiento de refugiados se estableció en 1980. 

Según el Centro de Procesamiento de Refugiados, sin embargo, la cifra total de refugiados que ingresaron a EEUU durante el año fiscal 2020 fue de 11 mil 814, muy por debajo del límite establecido para ese año. La pandemia del COVID-19 puso freno por completo al programa de refugiados el año pasado.

En 2019, el techo anual fue de 18 mil, pero la Administración Trump para entonces ya mantenía en plena marcha su política de combatir la inmigración ilegal en la frontera sur y reducir la inmigración legal, incluyendo la llegada de refugiados.

El techo normal del programa de refugiados ha sido de 95 mil, y activistas de la comunidad inmigrante han apelado a la obligación moral de EEUU de acoger a quienes huyen de la violencia y la inestabilidad social en sus países de origen.

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