Los demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes anunciaron el miércoles que el panel ha programado una votación para convertir a DC en el estado número 51 de la nación.

El comité votará el 14 de abril sobre el proyecto de ley de estadidad, patrocinado por Eleanor Holmes Norton, probablemente despejando el camino para una votación en la Cámara.

La votación planificada vendría inmediatamente después de una audiencia contenciosa del Comité de Supervisión la semana pasada en la que los proponentes de la estadidad, incluida la alcaldesa de DC, Muriel Bowser, buscaron enmarcar su búsqueda de la estadidad y la representación plena como una cuestión de derechos civiles y raciales urgentes.

La ciudad es el hogar de más de 700 mil personas, más grandes que las poblaciones de Wyoming y Vermont, que no tienen voto en el Congreso.

Por el contrario, los republicanos de la Cámara de Representantes en el comité enmarcaron la estadidad como una «toma de poder» demócrata, ya que el azul profundo de DC probablemente elegiría senadores demócratas. Algunos señalaron que DC carece de un aeropuerto o un vertedero, y su relativa falta de concesionarios de automóviles, para argumentar por qué no puede ser un estado. También han argumentado que convertir a DC en un estado es inconstitucional, ya que la creación del distrito federal está consagrada en la Constitución, lo que, argumentan, deja en claro que los fundadores nunca tuvieron la intención de que DC se convirtiera en un estado.

Discusión histórica en DC

La estadidad de Washington es un debate que tiene décadas. Constantemente los habitantes han manifestado sus razones del porqué el Distrito de Columbia debería ser un estado, mientras que las autoridades han sustentado su rechazo en que la administración y la seguridad de las instituciones del gobierno no deben depender de un estado específico.

La discusión tiene por bandera principal el pago de los impuestos, pues los residentes denuncian que deben esforzarse y trabajar duro para pagar un impuesto sin siquiera tener una representación en el Senado. La solicitud se ha transformado en protesta, y desde el año 2000 las personas agregan a las placas de sus automóviles la frase «taxation without representation» (impuestos sin representación).

Líderes de la nación como Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama manifestaron su apoyo a la decisión. Pero no se ha logrado el objetivo.

Aunque al inicio de su mandato Donald Trump afirmó que haría lo mejor para el distrito, en mayo de 2020 dijo durante una entrevista con New York Post: “¿Para que puedan los demócratas tener dos senadores más y cinco congresistas? No, gracias. Nunca pasará”.

Tras el asalto al Congreso y la toma de poder de Joe Biden, el tema volvió a la mesa. Pero, ¿qué ha hecho que Washington DC, hogar de la Casa Blanca, el Capitolio, los monumentos a los padres fundadores y las numerosas oficinas que componen la administración nacional, aún no logre su estadidad y continúe siendo un distrito federal?

Con información de The Washington Post

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