CANDIDATURA. El demócrata ha sido alcalde de Boston desde 2014. Foto de archivo.

Este lunes, el Senado está listo para confirmar al alcalde de Boston, Marty Walsh (D), un autodenominado “campeón de toda la vida de los trabajadores”, como secretario de trabajo de la administración de Joe Biden.

El presidente está cerca de completar su gabinete a más de dos meses desde que llegó a la Casa Blanca.

La nominación de Walsh, quien tiene un fuerte apoyo de los líderes de la AFL-CIO y obtuvo su tarjeta sindical en 1988 cuando se unió a Laborers Local 223, fue adelantada el mes pasado con una votación de 18 a 4 por parte del Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado.

Se prevé que gane fácilmente la confirmación del pleno en el Senado, obteniendo votos tanto de los demócratas como de los republicanos.

Antes de convertirse en alcalde, Walsh fue el director del Consejo de Oficios de Construcción y Edificación de Boston.

Presentación

En la audiencia de confirmación en el Senado, Walsh prometió que apoyaría las políticas que protejan y amplíen los derechos de los trabajadores y la economía estadounidense.

Al hablar ante el Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones el jueves 4 de febrero, Walsh dijo que el avance y crecimiento de los trabajadores es clave para la economía del país.

“De ser confirmado, ustedes y todos los estadounidenses tendrán el 100% de mí todos los días (…) La base de este país está conformada por trabajadores, empresas e industria”, indicó Walsh al comité. 

Los demócratas del comité le dieron la bienvenida a Walsh y a la idea de tener a un exlíder sindical al frente del Departamento.

“Después de cuatro años con el Departamento de Trabajo del expresidente Trump que hizo todo lo posible para socavar a la fuerza laboral, Marty será un secretario de Trabajo que realmente apoya a los trabajadores”, dijo la senadora Elizabeth Warren, quien presentó al alcalde al comité.

Los republicanos tuvieron un trato cordial pero desafiaron a Walsh con las propuestas sobre empoderar a los sindicatos, disminuir las leyes del derecho al trabajo y aprobar un salario mínimo de $15, todas las cuales son políticas que apoya el presidente Biden, pero que dicen acabarían con los empleos.

«Es sorprendente que quiera $15 la hora (como salario mínimo) en Boston», señaló en su momento el senador republicano Roger Marshall de Kansas. «En mi estado eso sería un salario bastante alto que acabaría con el empleo» al perjudicar a pequeñas empresas.

Con información de John Wagner/The Washington Post.

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