Viales de la vacuna J&J. (Foto: Johnson & Johnson)

Martha Bebinger/ WBUR

Click here to read this article in English, by WBUR


Massachusetts recibió 58,000 dosis de la vacuna contra el coronavirus de Johnson & Johnson la semana pasada, el primer envío de lo que podría ser un impulso sustancial en los esfuerzos de vacunación en el estado y en todo el país. Pero no está claro cómo se desarrollará la distribución de esta vacuna. El gobernador Charlie Baker dice que no se esperan más entregas de J&J hasta finales de marzo o principios de abril.

Baker no ha explicado cómo Massachusetts podría enfocarse en la distribución de la vacuna J&J tomando en cuenta sus ventajas: es una inyección de dosis única y se puede mover de un punto a otro sin arriesgar su calidad.

Tenemos información sobre cómo los hospitales, los centros de salud y otros programas de vacunación planean integrar J&J, pero primero analicemos algunos números importantes.

El 72% de los estadounidenses que recibió la vacuna J&J en los ensayos estaba protegido de un caso leve a moderado de COVID-19, en comparación con más del 90% de eficacia en las vacunas de Moderna y Pfizer-BioNTech. Las tres son similares si se trata de prevenir los peores resultados: hospitalizaciones y muerte. Los expertos médicos y de salud pública están instando a las personas a que tomen cualquier vacuna.

«Si alguien me ofreciera cualquiera de esas tres vacunas me sentiría absolutamente cómodo y estaría muy dispuesto a tomar cualquiera de ellas», dijo el Dr. Paul Biddinger, quien preside la junta asesora de vacunas en Massachusetts.

Aceptar la vacuna que esté disponible

De hecho, es posible que no tenga otra opción. Muchos hospitales y centros de salud dicen que les darán a los pacientes la vacuna que esté disponible en el momento de su cita porque planificar el calendario, la logística y el suministro de tres vacunas diferentes es lo suficientemente complicado.

Charles River Community Health, que atiende a 15,000 pacientes en su mayoría de ingresos bajos a moderados en clínicas en Alston-Brighton y Waltham, indicó que allí las entregas se alternan, Moderna una semana y J&J la siguiente. Otros centros de salud también están recibiendo Pfizer. ¿Y si los pacientes se oponen a la vacuna que se les ofrece?

«Intentaremos explicar y educarlos sobre el tema», dice Elizabeth Browne, directora ejecutiva de Charles River. «Si los pacientes se sienten realmente seguros con una vacuna u otra, les diremos: ‘Esperamos que comprendan que tenemos que vacunar a tantas personas como podamos lo más rápido posible'».

No está claro si todos los centros de vacunación masiva en el estado comenzarán a recibir la vacuna J&J una vez que aumenten los suministros, además de la dosis de Moderna y Pfizer. Tufts Medical Center, que comenzó a administrar dosis de J&J la semana pasada, tampoco ofrece ni da a los pacientes la opción de elegir.

«Eso se debe a un sinfín de razones», comenta la Dra. Helen Boucher, jefa de enfermedades infecciosas en Tufts. «La primera y más importante es que no hay motive para preferir una en vez de otra» porque las tres son seguras y efectivas.

Además, dice Boucher, es posible que los hospitales solo sepan con unos días de anticipación qué vacuna o vacunas recibirán y, por seguridad, es más sencillo administrar una a la vez.

Lee Nave, un paciente del Tufts Medical Center, comenta que por un momento pensó que recibiría Pfizer o Moderna porque el proceso de registro había incluido reservar una segunda dosis. Pero cuando Nave llegó a su cita le dijeron que la jeringa contenía la vacuna J&J de dosis única.

Nave recuerda una mezcla de sentimientos. Había leído que J&J no era tan bueno para prevenir el contagio en general, pero sí para evitar un caso grave.

Entonces, decidió, «Si este es lo que me están ofreciendo, lo acepto. Y también parece muy conveniente tomar solo una dosis y listo, vacunado», señala Nave.

Lee Naves muestra los documentos que recibió poco después de que le administraran la vacuna Johnson & Johnson en Tufts. (Cortesía de Lee Naves/WBUR)

Boucher dice que la mayoría de los pacientes con los que habla están encantados de vacunarse. Aún así, le hacen algunas preguntas. A algunos pacientes les preocupa la vacuna J&J al estar desarrollada con células madre obtenidas de abortos.

La arquidiócesis de Boston señaló en un comunicado que consideraran aceptable que los católicos reciban la vacuna que esté disponible, en caso de no poder elegir una en específico.

«Esperamos que hagan preguntas, reciban información relevante y que no demoren en aceptar la vacuna, cualquiera que esté disponible cuando sea su cita».

Uno dosis y listo

Existe evidencia de un gran interés entre los residentes de Massachusetts en la vacuna J&J. En el condado de Barnstable, 1,200 citas publicadas en línea el viernes desaparecieron en 35 minutos.

Algunas personas, como Nave, pueden preferir reservar y presentarse para una sola cita, e incluso aquellos a quienes no les gustan las agujas considerarán esta opción como la más favorable. También hay evidencia de menos efectos secundarios en la vacuna J&J, tal vez porque es solo una dosis. Los síntomas como dolores de cabeza, fiebre y náuseas son más comunes con Pfizer y Moderna después de la segunda dosis.

«Ya teníamos gente que la pedía», dice la Dra. Joanna Duby, directora médica de Element Care PACE, un programa para personas mayores de alto riesgo que desean permanecer en sus hogares. El programa espera recibir algunas dosis de J&J por primera vez esta semana.

Element Care administra seis clínicas PACE en North Shore y Merrimack Valley. Duby indica que traer a las personas para una sola toma en lugar de dos hará que la logística sea mucho más fácil. Antes del COVID, las camionetas del programa que cuentan con acceso para sillas de ruedas podían transportar hasta 12 personas a la vez. Ahora, con el distanciamiento, son una o dos personas.

«Así que puede imaginarse que con una clínica de tamaño decente se necesitan muchos viajes de ida y vuelta para llevar a la gente», dice Duby.

Comunidades de difícil acceso

Baker ha sugerido que la vacuna J&J podría ser especialmente útil para algunas comunidades de difícil acceso, como los residentes que rara vez abandonan sus hogares y las personas que no tienen una vivienda estable. La vacuna no viene con una advertencia sobre limitar el transporte de los viales para evitar dañar las dosis disponibles. Pero tiene otras limitaciones que dificultarán su uso con personas mayores confinadas en el hogar y otros pacientes.

Aquí está el problema: las cinco dosis en un vial de J&J deben usarse dentro de las dos horas una vez que se abre el vial, o dentro de las seis horas si se mantiene refrigerado a 36-46 grados. Eso es fácil en una clínica, pero muy difícil para una enfermera que debe sentarse y observar a un paciente, en su casa, durante 15 a 30 minutos después de la inyección.

«Si usamos esto para los confinados en casa, tiene que ser rápido», comenta Duby, «o tendremos que contar con un enfriador monitoreado cuando las llevemos a las casas».

Baker también ha mencionado el uso de J&J para clínicas móviles de vacunación.

Algunos programas que trabajan con clientes que no tienen una vivienda estable esperan recibir la vacuna J&J.

«Una vacuna altamente eficaz y de una sola dosis es más fácil de administrar a las personas sin hogar», dijo la Dra. Jessie Gaeta, directora médica del Programa de Atención Médica para Personas sin Hogar de Boston, en un texto. «Es útil evitar la necesidad de una segunda dosis cuando las personas no tienen una vivienda estable o una dirección o número de teléfono fijos».

El comité asesor de vacunas del estado está analizando si hay otras poblaciones para las que la vacuna J&J podría funcionar mejor.

Una vez que aumente el suministro de la vacuna J&J, parece que no habrá dosis adicionales. Los farmacéuticos dicen que aunque extraen una dosis adicional de Pfizer y cuentan con muchos viales de Moderna, en el caso de J&J no obtienen una sexta dosis de los viales.


Click here to read this article in English, by WBUR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.