La presidenta del Comité de Salud del Senado, la demócrata Patty Murray, reintrodujo un proyecto de ley que tiene como norte destinar miles de millones de dólares a los departamentos de salud pública del país y así cubrir grietas reveladas por la crisis de la pandemia del COVID-19.

The Washington Post citó a la funcionaria, quien aseguró que «es realmente crítico que estemos reconstruyendo de manera más fuerte y justa. Nuestro compromiso con este trabajo debe extenderse más allá de esta crisis”.

El proyecto de ley que Murray introdujo, conocido como la Ley de Infraestructura de Salud Pública Salvavidas, brindaría seguridad financiera a los departamentos estatales y locales, con montos que van desde $750 millones en el año fiscal 2022 hasta llegar a $4.5 mil millones en el año fiscal 2026.

Además de la funcionaria, otros 19 demócratas respaldaron el proyecto.

Reclamos

Junto a la presentación del proyecto de ley, se mostró el informe de la organización de salud pública Trust for America’s Health, el cual acusó la «falta crónica de financiación de la salud pública» y cómo eso debilitó la respuesta al COVID-19.

«Con demasiada frecuencia hemos visto este patrón de abandono de la salud pública, seguido de una afluencia de fondos de emergencia a corto plazo, seguido de una erosión de los fondos nuevamente», manifestó Nadine Gracia, vicepresidenta ejecutiva de Trust for America’s Health.

Mejoras en la salud

“La importancia de este informe es que brinda a los estados datos procesables para adoptar políticas que salven vidas. La crisis de COVID-19 muestra que tenemos mucho más trabajo por hacer para proteger a los estadounidenses de las amenazas a la salud, particularmente en las formas en que el racismo estructural crea y exacerba los riesgos para la salud dentro de las comunidades de color ”, dijo John Auerbach, presidente y director ejecutivo de Trust for America’s Health. «Los estados deben tomar medidas enérgicas para apuntalar su preparación para todo tipo de emergencias de salud pública». 

Los hallazgos del informe no son una medida de la respuesta ante el COVID-19 en ningún estado, pero demuestran que la preparación de los estados es importante pues las emergencias nacionales en la escala de una pandemia requieren un liderazgo y una coordinación federales fuertes e inversiones a largo plazo en salud pública, infraestructura y mano de obra. Los estados por sí solos, incluso aquellos que ocupan un lugar destacado en este informe, no están lo suficientemente equipados para responder a una pandemia sin ayuda federal, según los autores del informe.

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