Agentes y exagentes del Servicio Secreto y profesionales médicos estaban horrorizados la noche del domingo debido a la salida del presidente Donald Trump fuera del hospital donde está siendo tratado por el coronavirus. Argumentaron que el mandatario puso en peligro a quienes estaban dentro de su SUV por lo que consideraron un truco publicitario.

A medida que aumentaban las reacciones, varios asesores que hablaron bajo condición de anonimato para describir las deliberaciones internas también calificaron la salida de Trump como un riesgo innecesario. Sin embargo, agregaron que no era sorprendente.

Trump había dicho que estaba aburrido en el hospital, según los asesores. Quería mostrar fuerza después de que su jefe de gabinete ofreciera una evaluación más sombría de su salud en comparación con los médicos, según funcionarios de campaña y de la Casa Blanca.

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Un número creciente de agentes del Servicio Secreto ha estado preocupado por la aparente indiferencia del presidente hacia los riesgos de salud que enfrentan cuando viajan con él en público. Algunos funcionarios reaccionaron con indignación a la salida, preguntando cómo se justificaba el deseo de Trump de ser visto fuera de su suite del hospital.

El diagnóstico de coronavirus de Trump ya ha traído un nuevo escrutinio a su enfoque relajado del distanciamiento social, mientras los funcionarios de salud pública se esfuerzan por rastrear a aquellos a quienes pudo haber expuesto en grandes eventos en persona.

“Ni siquiera finge que le importa ahora”, dijo un agente después de la excursión del presidente fuera del Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, para saludar a los seguidores.

“¿Dónde están los adultos?”, dijo un exmiembro del Servicio Secreto.

Hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias.

El portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, defendió la denuncia y dijo a los periodistas que “se tomaron las precauciones necesarias en la ejecución de este movimiento para proteger al presidente y a todos los que lo apoyan”.

Deere resaltó que las precauciones incluían equipo de protección personal, sin proporcionar más detalles. Agregó que el viaje “fue aprobado por el equipo médico como seguro”.

La Casa Blanca no respondió de inmediato a las preguntas de The Washington Post el domingo por la noche.

Trump usó una mascarilla mientras saludaba desde la parte trasera de su vehículo, luego de anunciar que “daría una pequeña sorpresa a algunos de los grandes patriotas” que estaban en la calle. Pero cubrirse el rostro fue de poco consuelo para los médicos, quienes recurrieron a Twitter para criticar el viaje como irresponsable. Las mascarillas “ayudan, pero no son un campo de fuerza impenetrable”, tuiteó Saad B. Omer, director del Instituto de Yale para la Salud Global.

“Cada persona en el vehículo durante ese ‘paseo’ presidencial completamente innecesario ahora tiene que ser puesta en cuarentena durante 14 días”, tuiteó James P. Phillips, médico afiliado a Walter Reed y profesor en la Universidad George Washington. “Pueden enfermarse. Pueden morir (…) Esto es una locura”.

Phillips señaló que el riesgo de transmisión viral dentro del automóvil es “tan alto como fuera de los procedimientos médicos”. Jonathan Reiner, profesor de medicina y cirugía en la Universidad George Washington, señaló que las personas dentro de un hospital usan equipo de protección extenso (batas, guantes, mascarillas N95 y más) cuando están en contacto cercano con un paciente con coronavirus como Trump.

“Al dar un paseo alegre frente a Walter Reed, el presidente está poniendo en grave riesgo a su destacamento del Servicio Secreto”, tuiteó.

A Trump le molestó que el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, sugiriera que no lo estaba haciendo bien mientras luchaba contra el virus, según funcionarios de campaña y de la Casa Blanca.

“Los signos vitales del presidente durante las últimas 24 horas fueron muy preocupantes y las próximas 48 horas serán críticas en términos de su atención”, dijo Meadows el sábado por la tarde, en marcado contraste con los médicos que ofrecieron evaluaciones optimistas en una conferencia de prensa anterior. “Todavía no estamos en un camino claro hacia una recuperación completa”.

Más tarde ese día, Meadows dijo que la condición de Trump había mejorado significativamente, pero sostuvo que el presidente “no estaba fuera de peligro”, haciéndose eco del médico de Trump.

Traducción libre del inglés por El Tiempo Latino.

Fuente: The Washington Post.

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