La jueza de la Corte Suprema Ruth Bader Ginsburg murió el viernes 18 de septiembre en su casa en Washington, a los 87 años de edad. La magistrada fue la segunda mujer en servir en el máximo tribunal del país, y una pionera legal de la igualdad de género, cuyas opiniones la convirtieron en una heroína de izquierda, reseñó The Washington Post.

La muerte fue informada en un comunicado de la Corte Suprema. Recientemente había sido tratada por cáncer de páncreas.

Nacida en el Brooklyn de la era de la Depresión, la juez Ginsburg se destacó académicamente y llegó a la cima de su clase en la escuela de derecho, en un momento en que todavía se pedía a las mujeres justificarse al tomar el lugar de un hombre.

Se ganó la reputación de personificar legalmente el movimiento de liberación de la mujer y de modelo a seguir, ampliamente admirada por generaciones de abogadas.





SUCESO. La jueza Ruth Bader Ginsburg destacó en una época en la que a las mujeres se les pedía justificarse al ocupar cargos que antes solo tenían los hombres. | Foto de archivo: Efe.

Trabajando en la década de 1970 con la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, Ginsburg argumentó con éxito una serie de casos ante la Corte Suprema que derribaron estratégicamente el muro legal de la discriminación de género. Luego, como miembro del bloque liberal de la corte, fue un voto confiable para mejorar los derechos de la mujer y el derecho a votar de las minorías; además de defender el derecho de la mujer a elegir un aborto.

Ginsburg se convirtió en una figura icónica para una nueva ola de feministas jóvenes, y su imagen como la “Notorious RBG” adornaba camisetas y tazas de café. Estaba encantada con la atención, aunque sus secretarios legales tuvieron que explicar que el apodo se refería a un rapero fallecido, Notorious B.I.G. También fue objeto de un popular documental cinematográfico, “RBG” (2018).

Trascendió que la jueza Ginsburg, en un comunicado dictado a su nieta en los últimos días, dijo: “Mi deseo más ferviente es que no seré reemplazada hasta que se instale un nuevo presidente”, en el contexto de las elecciones del 3 de noviembre.

En una proclama de este sábado, el presidente Donald Trump ordenó que las banderas en la Casa Blanca y otras propiedades federales ondeen a media asta hasta el entierro de Ginsburg, como una señal de respeto.

“Hoy, nuestra nación lamenta la pérdida de una pionera, no solo en el campo del derecho, sino en la historia de nuestro país”, se lee en la proclama.

Traducción libre del inglés por El Tiempo Latino.

Amplía información en The Washington Post.

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