La junta del Departamento de Utilidades Públicas de Massachusetts (Department of Public Utilities) votó unánimemente este jueves para permitir a la compañía de energía Eversource (antiguamente llamada Nstar) construir una subestación eléctrica en un lote que pertenecía a MBTA, a los pies de Eagle Square, en East Boston, un vecindario mayoritariamente de inmigrantes latinos.

Esta decisión ha decepcionado a muchos residentes de la zona que temen que esta subestación ponga en riesgo su vecindario. Al menos una docena de ellos protestaron esta decisión con pancartas y consignas.

El proyecto consiste en la instalación de dos cables de alta tensión, de 115kv en el centro de Condor Street y Eagle Street y dos líneas de transmisión subterráneas conectadas desde Everett y Chelsea.

Una subestación eléctrica es un conjunto de equipos que transforman la electricidad de alto voltaje de las líneas de transmisión a un voltaje que es seguro para ser distribuido a los consumidores. En este caso, la subestación East Boston reduciría 115,000v de electricidad a 13,800v.

«Tener cables de alta tensión tan cerca del agua representa un gran riesgo, considerando que se trata de un área que es propensa a inundaciones, que son cada vez más frecuentes», explica Magdalena Ayed, residente de East Boston y fundadora de la organización local ambientalista The Harborkeepers. «Los mismos expertos de Eversource han dicho que ese lote es probable que se inunde, y un transformador enorme de alto voltaje mezclado con el agua es un gran peligro», indicó.

Empower East Boston, que ha estado organizando a la comunidad en contra del proyecto, también destaca como un riesgo la cercanía que tendría esta subestación a un tanque de almacenamiento de 8 millones de galones de combustible para aviones en el aeropuerto, y la emisión de campos electromagnéticos (EMF por sus siglas en inglés) que, según indican en su comunicado, se consideran «un factor de riesgo sospechoso» para la leucemia infantil. La subestación estaría ubicada muy cerca del parque Condor Street Urban Wild.

«Eversource dice que han tomado medidas para asegurarse de que no haya una explosión, pero a nosotros no nos satisfacen esas explicaciones técnicas», dijo Ayed. «Por ejemplo, cuando Sandy pasó por Nueva York nadie estaba pronosticando que explotara la subestación de ConEd (Consolidated Edison) en Downtown, y ocurrió».

Más de 6000 personas habían firmado una petición de la organización Empower East Boston para pedir al Concejal Sal Lamattina, al representante estatal Adrian Madaro y al representante de East Boston ante la Alcaldía de Boston reconsiderar esta propuesta. Ninguno de ellos -tampoco la recién electa Concejal del Distrito 1 Lydia Edwards- asistieron a la reunión de la Junta este jueves.

«La comunidad en East Boston se mantuvo al margen hasta el último minuto sobre este proyecto, y el intercambio de tierras entre la ciudad de Boston y Eversource fue oscuro», opina Claudia Sierra, residente de la zona y organizadora comunitaria local. «La mayoría de los que vivimos en esta zona somos hispanos, y en muchas reuniones no había traductores al español, y cuando los había sólo eran para traducir las preguntas que ellos tuvieran, pero no para traducir todo el contenido de las reuniones», agregó.

Eversource ha estado respaldando el proyecto: «Para apoyar las necesidades de electricidad actuales y futuras del área de East Boston, hemos determinado que necesitamos agregar una subestación adicional y ampliar la capacidad de transmisión lo más pronto posible», indicaron en un comunicado. «Nuestra subestación propuesta en el vecindario de East Eagle en East Boston aseguraría que los clientes en el área continuará teniendo energía eléctrica confiable. También asegurará que la red eléctrica de la zona cumpla con los estándares de confiabilidad nacionales y regionales».

Aunque no hay muchas otras localidades alternativas a esta, Ayed comenta que en Chelsea ya hay una subestación que podría ampliarse, con menos implicaciones. «Por supuesto que Chelsea no quiere esta opción, pero lo cierto es que tendría menos riesgo porque no está tan cerca del mar», dice.

Damali Vidot, concejal de Chelsea, sí asistó a la reunión. «Tenemos aviones volando sobre nosotros. Nuestros hijos son interrumpidos. Tenemos pilas de sal, la tasa más alta de condiciones hospitalarias infantiles en el estado. Una subestación de la que ni siquiera conocemos el impacto que tendría sobre la salud en nuestra comunidad, además de todo lo demás, simplemente no parece algo justo».

El comunicado de la organización Empower East Boston también cita que «Los contribuyentes locales finalmente pagarán la factura de este proyecto innecesario de $ 120 millones, y los valores de las propiedades cerca de la subestación y las líneas disminuirán».

Ni el Concejal Sal Lamattina ni los representantes Adrian Madaro y Joe Boncore respondieron a peticiones de El Planeta para opinar sobre la decisión de la Junta del Departamento de Utilidades Públicas. Adrián Madaro se excusó de no asistir a la reunión porque estaba enfermo, y se refirió a una carta que publicó recientemente en la que solicita evaluar los riesgos que tendría la subestación para la comunidad.

La decisión de la Junta no puede ser apelada por la comunidad. «Nosotros perdimos, pero estamos viendo de qué manera podemos organizarnos y lograr un cambio», explica Ayed. ¿Quiere informarse o ayudar? Visite empowereastboston.com

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