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Editorial | El 11 de septiembre y las teorías conspirativas

MEMORIA. Este viernes 11 de septiembre de 2020 se cumplen 19 años del atentado a las Torres Gemelas. | Foto: Pixabay.

MEMORIA. Este viernes 11 de septiembre de 2020 se cumplen 19 años del atentado a las Torres Gemelas. | Foto: Pixabay.

Hoy conmemoramos los 19 años del ataque terrorista del grupo yihadista Al Qaeda a las torres gemelas de Nueva York. ¿Está usted de acuerdo? La pregunta no va dirigida a usted para que saque la cuenta y detecte si nos hemos equivocado en las matemáticas y calcule si el aniversario es mayor o menor. No es eso, es más complicado. Por ello vamos a hacerla directamente ¿Está usted de acuerdo con que el 11 de septiembre fue un ataque terrorista suicida comandado por Osama Bin Laden y Al Qaeda? ¿Está usted de acuerdo que fueron ellos quienes en esa fecha mediante el secuestro de aviones comerciales usados como armas para impactar el World Trade Center, el Pentágono y el Departamento de Defensa asesinaron a casi 3000 norteamericanos?

Usted me dirá que por supuesto que sí y que no entiende la razón de mi pregunta. Le parece que mi pregunta es, en una palabra: absurda. ¿Absurda? Pues no lo es. Me explico. Andan por ahí un buen número de teorías conspirativas tratando de manipular la forma como la gente piensa y sobretodo cómo van a votar, especialmente en este año electoral. Por ejemplo, existe una en contra del candidato del partido demócrata, escrita y repartida en panfletos en las iglesias con fotos terribles de niños muertos. ¿La teoría conspirativa? que supuestamente Joe Biden está a favor del aborto sin restricciones y que comanda una banda de pedófilos que han penetrado el gobierno aliados con judíos, hasta con el Papa para acabar con la iglesia de Cristo. No presentan ni una prueba, ni un hecho. Son mentiras tan grandes como un templo, pero así son estas teorías conspirativas, que tienen un objetivo: infundir temor y mientras más absurdas, más temerosas. Tan absurda como esta teoría conspirativa sobre el 11 de septiembre que todavía tiene muchos adeptos. Veamos.

Según otra teoría conspirativa en realidad el 11 de septiembre fue un auto-atentado del entonces presidente George W. Bush para librar una guerra en Medio Oriente. Supuestamente, sigue el argumento sin base factual, apoyado por la industria de las armas y el petróleo. Dicen con gran convicción, a pesar de que el primer avión chocó contra las torres a las 8:46 AM, hora en la cual la gran mayoría de los empleados ya estaban en sus oficinas, que el gobierno de Bush lo ordenó a esa hora de la mañana en el World Trade Center porque “solo había personal trabajador de bajo rango y de limpieza, en su mayoría inmigrantes.” Otra gran mentira sin pruebas. “El verdadero autor del 11 de septiembre fue el gobierno de George W. Bush", sostiene David Ray Griffin, profesor estadounidense jubilado de filosofía de la religión y teología de la Escuela de Teología de Claremont y teórico de la conspiración del 11 de septiembre. Junto con John B. Cobb Jr., la intención de Bush, afirma, era legitimar su intervención militar posterior en zonas con grandes reservas de petróleo como Irak y Afganistán.

“Hoy queremos enviarle nuestros respetos, recuerdo y pesar a los familiares de las víctimas. Al mismo tiempo deseamos destacar que las teorías conspirativas de ese entonces han inspirado otras mucho más peligrosas: las que hoy no solo pretenden reinterpretar el pasado sino influir en el votante del futuro”.

El informe del gobierno comprueba que el desplome de las torres "fue consecuencia de los incendios”, pero los detractores indican que no es posible que un edificio de acero se haya derrumbado como consecuencia de las grandes temperaturas. ¿Pruebas? Ninguna.

Lo cierto es que hoy se cumplen 19 años de los ataques del 11 de septiembre del 2001, el peor episodio terrorista en la historia de Estados Unidos. Hoy queremos enviarles nuestros respetos, recuerdo y nuestro pesar a los familiares de las víctimas. Al mismo tiempo deseamos destacar que las teorías conspirativas de ese entonces han inspirado otras mucho más peligrosas. Las de hoy, no solo pretenden reinterpretar el pasado sino influir en el votante del futuro.

En fin, las teorías conspirativas tratan de manipular las mentes vulnerables que prefieren creer antes de cuestionar. Hay que buscar la verdad e investigar los hechos para no ser víctimas de realidades alternativas basadas en conspiraciones inventadas y no comprobadas. El destino democrático de este país depende de ti y de tu búsqueda de la verdad no de conspiraciones inventadas.