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¿La fuente de la juventud en una píldora? Sí, si eres un ratón


Marisa Taylor | Kaiser Health News | 3/12/2019, 10 p.m.
¿La fuente de la juventud en una píldora? Sí, si eres un ratón
Los ratones se divierten en el laboratorio de patología y geriatría de Richard Miller en la Universidad de Michigan. Miller dirige uno de los tres laboratorios financiados por los NIH para probar sustancias antienvejecimiento en ratones. | MELANIE MAXWELL PARA KHN

El renombrado genetista de la Universidad de Harvard, David Sinclair, recientemente hizo una aseveración sorprendente: datos científicos muestran que ha eliminado más de dos décadas de su edad biológica.

¿Cuál es el secreto de este hombre de 49 años? Él dice que su régimen diario incluye ingerir una molécula que, según su propia investigación, mejoró la salud y alargó la vida útil de ratones. Sinclair ahora cuenta en internet que tiene la capacidad pulmonar, el colesterol y la presión arterial de un "adulto joven" y el "ritmo cardíaco de un atleta".

A pesar de su entusiasmo, la investigación científica publicada aún no ha demostrado que la molécula funcione en humanos como lo hace en ratones. Y, por otra parte, Sinclair tiene un considerable interés económico en que se demuestre que sus afirmaciones son correctas, ya que ha puesto sus conocimientos científicos al servicio de la comercialización de productos que supuestamente extienden la vida, como las moléculas conocidas como "potenciadores NAD".

Entre sus intereses financieros está el hecho de figurar como inventor en una patente con licencia de Elysium Health, una compañía de suplementos que vende los potenciadores NAD en forma de píldoras por $60 cada frasco. Además es un inversor en InsideTracker, la compañía que, según él, mide su edad.

Separar la realidad de la exageración en el campo que estudia la longevidad se ha vuelto más difícil que nunca, ya que científicos respetados como Sinclair, e importantes instituciones como Harvard, se vinculan con conceptos prometedores, pero no probados, y en ocasiones los promueven y se benefician de ellos.

"Si usted dice que es un científico excelente y que tiene un tratamiento para el envejecimiento, recibe mucha atención", dijo Jeffrey Flier, ex decano de la Escuela de Medicina de Harvard que es muy crítico de la ola de exageraciones. "Existe un incentivo financiero y un aliciente para prometer en exceso antes de que se complete toda la investigación".

Elysium, cofundada en 2014 por un destacado científico del MIT para comercializar la molécula nicotinamida ribósido, un tipo de potenciador NAD, destaca su acuerdo de licencia "exclusivo" con Harvard y la Clínica Mayo, y el papel de Sinclair como inventor. Según el comunicado de prensa de la compañía, el acuerdo apunta a suplementos que "retrasan el envejecimiento y las enfermedades relacionadas con la edad".

Además de agregar seriedad científica a su marca, el sitio web enumera ocho premios Nobel y otros 19 científicos prominentes que forman parte de su consejo asesor. La compañía también anuncia asociaciones de investigación con la universidad de Harvard, así como Cambridge y Oxford en el Reino Unido.

Pero a algunos científicos e instituciones les resultan incómodos este tipo de vínculos. El Milner Therapeutics Institute de Cambridge anunció en 2017 que recibiría fondos de Elysium, lo que consolidaría una “asociación” de investigación. Pero luego de escuchar las quejas de la facultad de que el instituto se estaba asociando con un suplemento no probado, decidió no renovar los fondos o la membresía de la compañía a su junta de “innovación”.