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Australia se rinde a los pies de Djokovic y Osaka

El torneo será recordado por el anuncio de retiro del británico Andy Murray
ESPECTACULAR. La Arena Rod Laver es sede cada año de la cita

ESPECTACULAR. La Arena Rod Laver es sede cada año de la cita

En Melbourne, el tenis se vive primero que en el resto del mundo. En territorio oceánico se celebró hasta este 27 de enero el Abierto de Australia, primer torneo de talla Grand Slam y que vio coronarse al serbio Novak Djokovic y a la japonesa Naomi Osaka.

En el caso del número uno de la ATP, la victoria fue especial, pues superó al australiano Roy Emerson y al suizo Roger Federer, ambos con seis trofeos de campeón en este recinto, para que con sus siete copas se establezca en lo más alto del listado, totalizando 15 Majors.

En el último encuentro de la cita, el de Belgrado dejó atrás y sin mayor resistencia al español Rafael Nadal por 6-3, 6-2 y 6-3, siendo el primer hombre en ganar tres finales de Grand Slam al hilo en sets corrido.

Por su parte, para la asiática la situación fue un poco más pareja, con victoria por 7-6, 5-7 y 6-4 sobre la checa Petra Kvitova.

En el abierto de Asia-Pacífico este año se establecieron nuevas piezas en el deporte blanco, brindando esperanza para las futuras generaciones, en un evento que será recordado por el anuncio de retiro del británico Andy Murray, exnúmero uno entre los hombres, quien por una lesión y varias operaciones en su cadera deberá dar un paso al costado.

El escocés se despidió en primera ronda y dijo que espera jugar su último compromiso en Wimbledon; sin embargo, aún evalúa la posibilidad de estar presente a mitad de año en Londres, sobre todo si el físico se lo permite.

La era dorada

Con esos 15 trofeos de talla Grand Slam, Nole desplazó a Pete Sampras como el tercer mayor ganador de trofeos de este tipo en su carrera. En julio se cumplirán diez años desde que Federer pasó a ser el primero en la lista, cuando sumó su décimo quinto grande en Wimbledon al superar en la final al norteamericano Andy Roddick.

Después tocó el turno del español Nadal, hoy segundo en la lista con 17 en su palmarés, ahora escoltado por el serbio.

La situación acaba de manera directa con la discusión de cuál época fue más exitosa. Aún como un tema netamente subjetivo, el tenis tendrá en estos tres un capítulo especial al tratarse de los mayores ganadores de Major en la historia de la ATP.

Atrás quedará entonces el debate y los nombres de Rod Laver, Bjorg Born, Ivan Lendl, John McEnroe, Sampras y Andre Agassi, entre otros, quienes lucharon por llegar y mantenerse en la élite de la disciplina; sin embargo, al ver las labores del trío dorado de este siglo las cosas no parecen tener discusión.

Este caso también ha ralentizado el proceso por ver a la nueva generación establecerse en lo más alto del tenis. Muchos jugadores talentosos y de corta edad han desfilado, pero en vano; no obstante, el presente también marca la recta final en la carrera de estos, con Federer (37 años) como el primero que deberá bajar el telón.

Una vez se abra la puerta de salida de los tres poderosos, un nuevo capítulo del deporte blanco será escrito a favor de esos desamparados que estuvieron largo rato a la sombre de las leyendas.

El alemán Alexander Zverev, el ruso Karen Khachanov y el griego Stefanos Tsipsipas parecen estar a la cabeza de ese grupo de nuevos elementos con hambre de triunfos, por lo que su crecimiento luce garantizado en el futuro cercano.

Tras los pasos de Laver

En la presente campaña se cumplen 50 años desde que el australiano Rod Laver ganara los cuatro títulos de Grand Slam de la campaña, una hazaña que en la rama masculina aún no ha podido ser igualada.

Federer quedó a una victoria en par de ocasiones, mientras que Nadal se acercó en 2010, lo propio para Djokovic en 2011, cuando le faltó titularse en el Roland Garros.

Sin embargo, para el serbio llega una nueva oportunidad, aunque de manera un poco diferente. Sus coronas en Wimbledon y US Open 2018, sumadas a Australia 2019, le brindan la opción de ganar los cuatro grandes de forma consecutiva si hace las labores en París; no obstante, sería en dos almanaques diferentes, manteniendo a Laver como el único que hasta la fecha ha sido capaz de tal hazaña entre los caballeros.

La situación, a favor de sus perseguidores en la clasificación, pondrá presión en el balcánico para la segunda mitad del año, sobre todo en Londres y la Gran Manzana, donde defenderá las cuatro mil unidades. Un resbalón, además de la cercanía que otros puedan tener en el ranking, podría sacarlo del trono.

La nueva reina

En la rama femenina la victoria fue para Osaka, quien superó a su contrincante en un duelo resuelto en más de dos horas y 20 minutos, siendo considerada una de las mejores finales entre las damas en los últimos años.

Como la cuarta sembrada en Melbourne, la asiática esperaba tener mejores sensaciones que en Nueva York, donde en septiembre del año pasado se coronó ante Serena Williams, pero cuyo protagonismo fue para la de casa, pues sus constantes altercados con el juez de silla mancharon la celebración en el último grande la campaña.

Esta vez logró hacerlo, luego de un compromiso muy parejo, frente a una rival que pasa por la mejor época de su carrera luego de haber sido atacada en su residencia en 2016. En aquel año, Kvitova fue herida en su mano izquierda, la de mayor uso en la disciplina pues es zurda, viéndose en la obligación de pasar por el quirófano para reparar tanto daño. Con el riesgo de un retiro obligatorio, la dos veces ganadora de Wimbledon logró superar a sus propios demonios para regresar al deporte blanco.

Una vez instalada en la final dijo que esta sería su primer juego por el título en su segunda vida, algo que espera repetir, ahora con la misión de coronarse.

Para Osaka, el título en Australia también representa su ascenso a lo más alto del ranking de la WTA. Con la rumana Simona Halep como número uno del planeta hasta el 27 de enero, la actualización del lunes 28 del primer mes del año la tiene como mandamás entre las damas.

Asimismo, entró a los libros de historia al ser la jugadora más joven (21 años) en alzarse con dos Majors de manera consecutiva.

En un juego sólido que muchos comparan con el de la alemana Angelique Kerber, otrora número uno del mundo, Osaka ha trascendido al punto de comandar a la nueva generación de raquetas que está supuesta a mantenerse en los próximos años. Su confianza y desempeño cerca de la línea de base le han dado la oportunidad de jugar puntos cortos y de rápida resolución, generando la menor cantidad de desgaste físico y anímico posible.