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Por miedo a no obtener la residencia, familia renuncia a servicios de autismo para su hija ciudadana


Ashley Lopez | KUT/KHN | 2/7/2019, 10:37 p.m.
Por miedo a no obtener la residencia, familia renuncia a servicios de autismo para su hija ciudadana
Photo: Pexels.com |

De acuerdo con defensores, a medida que las autoridades de inmigración de los Estados Unidos se vuelven más estrictas bajo la administración Trump, más familias inmigrantes están cortando vínculos con los servicios de atención médica y otros programas gubernamentales críticos.

En Texas, investigadores que estudian el tema dicen que es una razón importante por la que más niños no están teniendo seguro médico.

Ana, quien vive en el centro de Texas con su esposo y sus dos hijos, tiene cada vez más dudas sobre buscar o no ayuda del gobierno. En particular, le preocupa obtenerla para su hija Sara, de 9 años, quien tiene un diagnóstico de autismo.

Ana entró al país sin papeles hace unos 10 años, por lo que NPR y KHN acordaron no usar su apellido. Sus dos hijos nacieron en los Estados Unidos y han tenido cobertura de Medicaid durante años. Pero desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo, Ana ha estado usando el programa solo para lo básico, como chequeos y vacunas para los niños.

Esta decisión de renunciar a la atención tiene un costo. Controlar el comportamiento de Sara ha sido un desafío, incluso después que el diagnóstico de autismo les dio cierta claridad a sus padres. Sara tiene perretas, a veces en lugares públicos. A Ana le resulta difícil calmar a su hija, y la situación se ha vuelto más incómoda a medida que Sara crece.

"Para otras personas, Sara parece una mocosa malcriada", dijo Ana.

Después del diagnóstico, Ana se sintió insegura acerca de los siguientes pasos. Finalmente, acudió a una organización sin fines de lucro en Austin llamada Vela, que guía y apoya a los padres cuyos hijos tienen discapacidades.

En Vela, Ana aprendió sobre una variedad de servicios a los que Sara podría acceder a través de su plan de Medicaid, incluida una terapia para ayudar a que la niña se comunicara mejor.

Sin embargo, la idea de pedir más servicios gubernamentales para su hija aumentó la ansiedad de Ana. "Estoy buscando grupos que no estén asociados con el gobierno", explicó.

Ana se encuentra en medio de un largo y costoso proceso legal para solicitar la residencia permanente (tarjeta verde o green card). Recientemente, la administración Trump anunció que podría hacer más estricta la parte de este proceso relacionada con la evaluación para decidir si el solicitante es o no una "carga pública".

La evaluación examina cuántos servicios del gobierno utiliza actualmente una persona que está solicitando la residencia permanente, o los que podría usar más adelante en la vida. Si una persona usa muchos servicios del gobierno, podría suponer una carga financiera neta para el presupuesto federal, o al menos lo que ese uso indicaría. Los algoritmos del gobierno son complejos, pero la "carga pública" es parte de la determinación sobre quién recibe una tarjeta de residencia y quién no.

El cambio en la regla propuesto por la administración Trump, que quizás ni siquiera llegue a implementarse, ya ha llevado a muchos solicitantes, o a los que aspiran a solicitarla, a desconfiar de todos los servicios del gobierno, incluso de aquellos que no afectarían sus solicitudes.