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Alex Cora: “No me importa que juzguen mis decisiones”

El manager de los Medias Rojas volvió a hacer de las suyas, al mover a su equipo de manera no convencional y arrancarle a los Dodgers la primera victoria en la Serie Mundial
Alex Cora pidió a sus hombres disfrutar lo justo y mantenerse enfocados para seguir buscando las victorias

Alex Cora pidió a sus hombres disfrutar lo justo y mantenerse enfocados para seguir buscando las victorias EFE

Rafael Devers ha brillado con el madero en octubre. Este martes llegó a 13 empujadas en los playoffs antes de cumplir 23 años de nacido, una celebración personal que compartirá con su familia este miércoles, antes del segundo juego de la Serie Mundial. Pero su manager, Alex Cora, decidió sacarlo por un bateador emergente, quitándole la oportunidad de llegar a 14 remolques e igualar a Andruw Jones con el récord de todos los tiempos a su edad.

¿El resultado? Eduardo Núñez, el hombre que bateó por Devers, sacudió un cuadrangular de tres carreras, que amplió a cuatro rayitas la diferencia sobre los Dodgers y le dio al pitcheo de los Medias Rojas la tranquilidad necesaria para asegurar el primer triunfo del duelo decisivo.

“No me importa que juzguen mis decisiones”, exclamó Cora después del compromiso, apelando a una máxima que se ha forjado gracias a movimientos como ese y como la orden que dio al bullpen, para preparar al abridor Nathan Eovaldi y utilizarlo como setup, en el octavo inning.

El objetivo se cumplió en cada caso: Eovaldi atacó a los bateadores de Los Ángeles con sus rectas de 99 y 100 millas por hora, sacando un cero impecable y llevando el encuentro al noveno tramo, para entregar la pelota al cerrador Craig Kimbrel.

“Hemos empujado juntos como equipo, todo el año”, advirtió el as Chris Sale, a quien le correspondió rivalizar con Clayton Kershaw en el tope inaugurar. “Y tenemos un gran líder”.

Todo le ha salido bien a Cora, quien este martes se convirtió en el primer puertorriqueño y segundo latinoamericano en la Serie Mundial, un honor que correspondía únicamente al venezolano Oswaldo Guillén.

Uno de esos movimientos del estratega fue mantener al zurdo Andrew Benintendi, a pesar de que en el montículo estaba el también siniestro Clayton Kershaw, que además es uno de los mejores serpentineros del beisbol. El patrullero respondió con cuatro hits, lo que le permitió igualar un récord de la franquicia.

“Pero no me interesa, honestamente”, soltó Benintendi, cuando le hablaron de la marca que igualó con sus conexiones. “A mí me alegra simplemente que hayamos ganado”.

Es cierto. La meta está más cerca.

"Faltan tres", le dijo Mookie Betts con los dedos meñique, medio e índice extendidos delante de la cara de Devers, cuando llegó a la fila de felicitación, luego de out final.

Eso es lo que anhelan todos. Tres victorias más para celebrar la conquista de otra Serie Mundial.