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Indocumentada y con cáncer: entre la muerte y la deportación


¿Qué sucede cuando un inmigrante indocumentado tiene un diagnóstico potencialmente mortal?

Dan Gorenstein | Kaiser Health News | 5/21/2018, 11:43 p.m.
Indocumentada y con cáncer: entre la muerte y la deportación
¿Qué sucede cuando un inmigrante indocumentado tiene un diagnóstico potencialmente mortal? Depende mucho de en dónde viva. Pero incluso en estados generosos con la cobertura de enfermedades graves, un paciente puede enfrentar decisiones difíciles de vida o muerte. | Ella Trujillo para WHYY y KHN

"Querido y honorable juez, le escribo porque amo a mi madre. Mi madre es muy importante para mí. No sé qué haría sin ella. Aunque mi madre tiene miedo, nunca se da por vencida".

Este es el comienzo de una declaración escrita por una niña de 13 años al Departamento de Seguridad Nacional. El objetivo: que su madre tenga la cobertura de salud que necesitaría para ingresar a un ensayo clínico.

Hace dos años, la madre de la niña fue diagnosticada con cáncer de estómago avanzado. Sin documentos y sin seguro médico, recibió tratamiento gratuito en el Hospital Bellevue en Manhattan a través del programa de emergencia de Medicaid de Nueva York, que sin duda prolongó su vida.

Luego, el otoño pasado, su médico la identificó como una buena candidata para un medicamento que ha resultado muy efectivo para algunos cánceres de pulmón. ¿Funcionaría para su enfermedad? Los investigadores estaban ansiosos por pacientes como J. para ayudarlos a responder esa pregunta. (Kaiser Health News identifica al paciente solo por su primera inicial, debido a la amenaza de deportación).

"Mire estos ensayos clínicos, hay algunos pacientes que simplemente se olvidan de morir", dijo el doctor Steve Lee, oncólogo de J. "Ella podría ser una de estas sobrevivientes a largo plazo".

Sin embargo, formar parte de un ensayo clínico no sería un proceso simple. J. emigró de China a los Estados Unidos hace 18 años con una visa que expiró hace mucho tiempo. La visa de su esposo también venció hace años. El matrimonio de Queens tiene tres hijos que son ciudadanos, de 13, 12 y 4 años.

Para ser aceptada en el ensayo, J. necesitaba la cobertura más completa que ofrece el programa de Medicaid tradicional. Y conseguir eso significaba tener que presentarse ante Seguridad Nacional (Homeland security) y pedirle a la agencia que no ejecutara la orden de deportación que pesa sobre ella. Declararse ante la agencia implicaría que los oficiales tuvieran su dirección y los nombres de todas las personas de su familia.

"Antes de enfermarse, el estatus migratorio era claramente importante", dijo J. a través de un traductor. "Ahora, el estatus migratorio y mi capacidad para continuar viviendo están entrelazados, porque solo puedo obtener un buen tratamiento si obtengo un estatus legal".

La familia enfrentó este dilema bajo la creciente amenaza de deportaciones del presidente Donald Trump. Las cifras federales muestran que las detenciones de personas indocumentadas aumentaron un 40% en los primeros cuatro meses de 2017 en comparación con el mismo período de 2016. La administración también está considerando un cambio que penalizaría a los inmigrantes legales si utilizan beneficios públicos como Medicaid.

Hasta el momento en el que se planteó la posibilidad del ensayo clínico, J. recibió una atención muy similar a la que podría tener cualquier persona con seguro privado. Y ahí es en donde comienza a pesar en donde se vive. Cada estado cubre la atención de inmigrantes indocumentados a través de su programa de emergencia de Medicaid de manera diferente, y Nueva York tiene uno de los más generosos del país.

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