Quantcast

Latina de East Boston recibió un premio por su trabajo con niños especiales


Amparo Torres ha trabajado sin descanso por la inclusión de los niños y jóvenes con discapacidades pero en especial con el síndrome de Down.

T. Zea | 3/28/2018, 4:57 p.m.
Latina de East Boston recibió un premio por su trabajo con niños especiales
La señora Amparo Torres y su hija Lina Gutiérrez | Foto: Cortesía de Claudia Sierra

La señora Amparo Torres y su hija Lina Gutiérrez, de East Boston, fueron reconocidas el pasado sábado en la convención anual del Massachusetts Down Syndrome Congress.

Este año, el tema de la convención fue “Historias Extraordinarias”. Amparo, una educadora de profesión, por casi 25 años ha trabajado sin descanso por la inclusión de los niños y jóvenes con discapacidades pero en especial con el síndrome de Down. Asegura que su inspiración es su hija y todos sus esfuerzos son para que las familias latinas tengan acceso a los servicios y apoyo al que tienen derecho.

Torres es una de las fundadoras del grupo Familias Latinas Unidas por El Síndrome de Down (FLUPESD), que nació de la necesidad de apoyo para las familias latinas de Boston que tienen niños con necesidades especiales.

Este grupo se ha fortalecido y ha logrado traspasar las barreras del idioma, llevando nuestra cultura latina a diversos escenarios a través del grupo de danza. Su directora es Clara Zamudio y con el apoyo de Sonia Cabrero han logrado preparar varias coreografías para diversas presentaciones incluyendo festivales en la alcaldía de Boston e izadas de banderas latinoamericanas.

Los jóvenes del grupo han crecido juntos y pueden compartir no solo su cultura si no también el hecho de poder ser una comunidad. Sus padres están comprometidos en ayudar a otros padres para que aprendan a ser abogados de sus hijos y los ayuden a alcanzar su máximo potencial.

Claudia Sierra, colombiana, residente de East Boston y voluntaria del grupo opina: “En lo personal pienso que el gobierno dice que hay preocupación por los jóvenes en alto riesgo (edades 18-26), y esta preocupación es mayormente el uso de drogas y actividades crimínales que los lleven a entrar el sistema correccional. Desafortunadamente, estos jóvenes con necesidades especiales no están incluidos en esta población llamada de ‘alto riesgo’. No hay programas suficientes para ellos y constantemente la respuesta es ‘no hay fondos para estos programas’. Necesitamos que los oficiales electos aboguen por más recursos, pues es bien que esta población no está en alto riesgo de entrar al sistema correccional pero si está en riesgo de sufrir de depresiones severas que los llevaría hasta el suicidio pues no tienen suficientes actividades que sean diseñadas para ellos o de acuerdo a su edad para poder estar ocupados”.

Also of interest