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Argentina, Demasiado Castigo

Hay que planificar y volver a jugar, no lanzar 11 jugadores por todo el campo de juego y decir “Messi, haz todo”
RUSIA. Lionel Messi luego del juego contra Francia.

RUSIA. Lionel Messi luego del juego contra Francia.

Para que Argentina salga del hoyo en el que se encuentra, sus jugadores deben y nosotros debemos (los periodistas, los medios, los hinchas), terminar de comparar a Messi con Maradona. No hay, no existe y no existirá comparación alguna deportivamente. Fuera de la cancha, sí.

Hoy para la selección de Argentina, para la AFA, para Sampaoli, para Messi y compañía, se cierra un ciclo y comienza uno nuevo. Una nueva estrategia, con los “huevos” que Argentina y Sudamérica necesitan. Hay que planificar y volver a jugar, no lanzar 11 jugadores por todo el campo de juego y decir “Messi, haz todo”, porque Messi no es Maradona. O por lo menos, aún no.

Argentina quedó eliminada en los octavos de final del Mundial de Rusia, tres ser superada por Francia (4-3). Pero aún quedan en competencia selecciones sudamericanas que, saliendo de la objetividad, y por el bien de la región, ojalá lleguen a la final, y traer esa copa, por el bien de todos.

Lamentablemente por falta de mística y fútbol, corazón y garra, pero por sobre todo por la soberbia, la albiceleste dice adiós al torneo y me detengo en la arrogancia y en el orgullo, acción que por estos lados del continente está más allá de lo futbolístico y se ha tomado la mayor parte de los camarines los equipos nacionales, incluida con mucha fuerza, en la de Chile. Y eso, señores, está matando el respeto por los vecinos, por los países, por las personas.

¡El fútbol es fútbol y ya está! Argentina debe pararse, limpiarse y volver a caminar. Volver a jugar. El fútbol es alegría o no es nada. Ilusión de muchas generaciones, de nuestros padres y abuelos, pero también de nuestros hijos y nietos. El fútbol es ser protagonista siempre, con el balón en el pie y haciéndose eco de lo que decía el gran Marcelo Bielsa: “Jamás pensaría un partido sin jugar en el campo rival”.

Argentina debe asumir su fracaso. Argentina debe asumir que, frente a Francia, comenzó y terminó su mundial. Pero también hay que entender que debe ajustar sus piezas y volver a empezar, y que esto es solo un castigo.