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Cuba ayuda a funcionarios en Chicago a combatir la alarmante mortalidad infantil


La tasa de mortalidad infantil en la isla, 4.3 por cada 1,000 nacimientos, es más baja que la de los Estado Unidos

Miles Bryan, WBEZ/Kaiser Health News | 1/10/2018, 12:16 p.m.
Cuba ayuda a funcionarios en Chicago a combatir la alarmante mortalidad infantil
La doctora Kathy Tossas-Milligan (izq.), epidemióloga de la Universidad de Illinois en Chicago, entrevista a Yolanda Flowers como parte de un proyecto piloto para estudiar cómo reducir la mortalidad infantil en el vecindario Englewood de Chicago. | Miles Bryan/WBEZ

"Lo que esperamos descubrir son problemas en Englewood que realmente tengan un impacto en la salud, y que no están siendo registrados", dijo, "y que los médicos no pueden ver cuándo vienen a ver a una mujer y le recetan una píldora".

Por ejemplo, una pregunta que el equipo ha estado haciendo a las mujeres es cuándo vieron por última vez a un dentista. La enfermedad de las encías, aunque es poco probable que aparezca durante una visita al hospital de una futura madre, se ha relacionado con nacimientos prematuros.

En su entrevista, Yolanda Flowers dijo que no había ido a un dentista "desde 1999 o 2000", lo que atribuyó a la falta de seguro y al temor del dentista por largo tiempo. Y a los 47 años, Flowers ha tenido una historia obstétrica difícil: tres abortos espontáneos y un parto prematuro. Su bebé no sobrevivió.

Flowers, quien dijo que tenía un "seguro básico" o que había estado en Medicaid durante gran parte de su vida adulta, intentó por primera vez un embarazo planeado en 2003, con su prometido. Flowers recordó que visitó a un meedico que le dijo que podía tener un quiste ovárico. Pero antes de ir más allá, el prometido de Flowers murió en un accidente. En 2009, trató de quedar embarazada de nuevo y fue a un médico diferente para obtener ayuda. Ese doctor, que era parte de la red de un plan de salud diferente, no estaba al tanto de su historial, dijo Flowers, "y solo tienes una cantidad limitada de tiempo con los doctores, y uno no recuerda mucho".

Tossas-Milligan y Arronte-Villamarin dijeron que incluso si Flowers no intenta otro embarazo, simplemente tener esa información, y compilarla en un solo lugar, podría ayudarlos a evitar los problemas que enfrentan otras madres potenciales en el vecindario.

A los trabajadores de salud estadounidenses les gustaría ampliar este sistema para abordar otros problemas de salud clave en las zonas marginadas de la ciudad.

Los expertos que han estudiado el sistema de salud cubano dicen que es una idea que vale la pena explorar, pero requeriría mucho más que solo visitas domiciliarias y encuestas de salud.

"Cuando un médico o equipo [en Cuba] encuentra que hay problemas en el hogar (...) y piensan que tiene algún impacto en su embarazo, la mujer recibe ayuda", dijo la doctora Mary Anne Mercer, profesora titular emérita de la Universidad de Washington.

Mercer enfatizó que Cuba, a pesar de ser muy pobre, garantiza recursos para mujeres en riesgo.

Por el contrario, el esfuerzo de Chicago puede identificar a las mujeres en Englewood que necesitan comida o diferentes viviendas, pero tendrían que encontrar una manera de satisfacer esas necesidades por sí mismas.

"Pensando en un entorno muy pobre, de bajos ingresos y en desventaja en los Estados Unidos, no creo que tengamos esos recursos", dijo Mercer. "Así que es bueno decir: 'sí, podríamos hacerlo, si estuviéramos dispuestos a gastar esos recursos', pero no estoy convencida de que pudiéramos".

"Lo haría", corrigió Mercer. "No estoy convencida de que lo hagamos".


Esta historia es parte de la asociación con WBEZ y The World de PRI.

La cobertura de KHN de estos temas es apoyada por la Heising-Simons Foundation y The David and Lucile Packard Foundation

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