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¿En qué trabajan los salvadoreños con TPS en Estados Unidos?


De ser cancelado, un total de 195,000 salvadoreños perderán el estatus legal que han tenido. La mayoría ha vivido por más de 20 años en Estados Unidos.

Xenia González Oliva | elsalvador.com | 1/3/2018, 12:23 a.m.
¿En qué trabajan los salvadoreños con TPS en Estados Unidos?
Los salvadoreños con TPS han construido sus vidas en Estados Unidos desde donde también aportan a la economía de El Salvador. | elsalvador.com

Eduardo, nombre ficticio, ha decidido que regresar a El Salvador no es viable para él. “Ya no se puede vivir allá”, dice sobre la situación de violencia. El país que él dejó ya no es el mismo.

Eduardo aún no tenía los 21 años cuando partió hacia Estados Unidos en el año 2000, solo llevaba sus conocimientos como mecánico automotriz y los sueños de mejorar su vida y la de sus padres. “Uno viaja para acá para un mejor futuro. Todos creo que venimos con esa mentalidad”.

Desde 2001 Eduardo ha sido beneficiario del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS). La diferencia entre tener o no tener TPS fue muy significativa, Eduardo recuerda que al contar con una protección legal tuvo por fin ventajas para poder encontrar un mejor trabajo y adaptarse a su nueva vida. Ahora, Eduardo es uno de los principales apoyos económicos de su esposa, padres y hermanos, quienes aún viven en El Salvador.

El TPS, además de ser un programa temporal por el cual no se puede optar a una residencia permanente, tampoco da la oportunidad de que los beneficiarios puedan solicitar a sus familiares.

La violencia en El Salvador preocupa a Eduardo, quien no ve posible la vida en su país de origen. Él ya tomó una decisión, si el TPS se cancela, tendrá que moverse de estado o quizá podría ir hasta Canadá: “Mi familia depende mucho de mí”.

Cory Reyes tiene miedo. Cada mañana teme que ese sea el día en que todo cambie para mal. Teme que agentes de Migración irrumpan en su casa, la detengan en el camino al trabajo o mientras recoge a sus hijos de la escuela; teme que la separen del espacio que ha sido su hogar por casi 20 años. Teme desaparecer de la vida de sus hijos. Teme tener que desaparecer de su comunidad y huir para no perder a su familia. Esa es la angustia que la persigue, aunque ella está “protegida”.

Desde 2001, Cory es parte de los cientos de miles de salvadoreños que lograron obtener el TPS en Estados Unidos, un programa que le ha dado un respaldo legal que la protege de la deportación y le permite trabajar.

Aunque el TPS brinda a sus poseedores un estado temporal de legalidad y protección, los ha dejado sumergidos en un ciclo de incertidumbre, de temer que llegue el día en que no sea renovado y se cancele por completo.

Por casi 17 años, Cory ha tenido que pasar por ese ciclo cada 18 meses. Para renovar su TPS se debe someter a un minucioso proceso de supervisión de su historial, además de pagar más de $300 para volver a recibir el estatus y el permiso para trabajar.

Cada vez que se acercan las fechas de vencimiento del TPS, el miedo comienza a perseguir a Cory y solo la deja tranquila con el anuncio de que ha sido renovado. La última renovación del TPS para los salvadoreños fue notificada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) el 18 de julio de 2016, con una extensión hasta el 8 de marzo de 2018. La decisión de si el TPS volverá a ser renovado para los salvadoreños podría conocerse durante los primeros días de enero.

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