0

Voto de mujeres puede ser decisivo si hay segunda vuelta electoral de El Salvador

Durante las elecciones de 2012, 2014 y 2015, el 54% de los votantes fueron mujeres. En la segunda vuelta 2014, el voto femenino superó en 259,438 al de hombres.
EL SALVADOR - Analistas e investigadores señalan la falta de propuestas concretas enfocadas en las mujeres.

EL SALVADOR - Analistas e investigadores señalan la falta de propuestas concretas enfocadas en las mujeres.

Las mujeres son quienes más votan en El Salvador. De acuerdo a datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) durante las elecciones de 2012, 2014 -primera y segunda vuelta- y 2015, el porcentaje de participación electoral de las mujeres fue más alto que el de los hombres manteniéndose arriba del 54%.

Los datos de las cuatro elecciones demuestran una constante en la participación electoral de las mujeres, que se mantuvo nueve puntos por encima de la participación de los hombres. Esta tendencia se mantuvo a escala nacional. En todos los departamentos del país, del total de votantes, las mujeres eran la mayoría.

En 2012, el departamento de Cabañas fue el que tuvo el porcentaje más alto de participación de mujeres respecto a los hombres con el 56%. Tanto en la primera como en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2014 fue en el departamento de San Salvador donde la diferencia fue mayor. Para 2015, fue en Cuscatlán.

El director del Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad Francisco Gavidia, Óscar Picardo Joao, dijo que esta tendencia también se ve en las encuestas. Señaló que entre los factores que generan esta diferencia está el tema demográfico.

Para las cuatro elecciones, del total de personas registradas en el padrón electoral, el 53% eran mujeres.

No obstante, aunque es cierto que son más mujeres en el padrón, al comparar la contribución electoral por género, son estas las que aportan más.

Por ejemplo, en la segunda vuelta de las elecciones de 2014, había 2 millones 259,872 hombres inscritos en el padrón y 2 millones 552,817 de mujeres. Los datos del TSE indican que hubo un millón 326,078 hombres que votaron, siendo un 58.7% de los inscritos del padrón. Mientras que de las mujeres, fueron un millón 585, 516 las que votaron, siendo el 62.1% de las inscritas en el padrón.

Respecto al voto según los grupos de edades, el sector con más votantes es el de los 40 a los 59 años, tanto para hombres y mujeres. En todos los grupos de edades siguen siendo las mujeres la mayoría de votantes. Solo para la segunda vuelta del año 2014, hubo un 2% más votantes hombres de las edades de 60 a 99 años, que de mujeres de ese mismo rango de edad. El rango de edad en el que la diferencia es mayor entre la cantidad de votantes mujeres y hombres es en el de los 30 a los 39 años.

Sin enfoque para las mujeres

La máster en políticas públicas Cristina López expresó que las razones por las que las personas normalmente votan son por compromiso cívico o por deseos de cambio.

Sostuvo que, aunque no es posible determinar estadísticamente el nivel de compromiso cívico entre hombres y mujeres, sí se puede observar estadísticamente la persistencia de temas de desarrollo que afectan desproporcionadamente a las mujeres, como las brechas de acceso al mercado laboral; el acceso a la salud, tanto general como reproductiva, así como la desigualdad en representación política y corporativa. Para López estas brechas hacen más comprensible el por qué las mujeres salen más a votar, ya que tienen más incentivos para utilizar las elecciones como mecanismos de cambio.

“Ojalá esto inspire a los candidatos presidenciales a incorporar en sus plataformas no solo temas ‘para la mujer’, sino más bien explorar cómo los temas de país, como seguridad, educación, medio ambiente, o economía, afectan a las mujeres de maneras diferentes debido a barreras estructurales que deberíamos desmontar”, dijo López.

Denisse Siliézar, investigadora de Acción Ciudadana, dijo que en esta campaña no se ha observado ningún mensaje destinado directamente para las mujeres sobre qué tipos de programas implementarán los candidatos de ser elegidos.

Picardo concordó en que los mensajes divulgados durante la campaña actual no se han enfocado en las mujeres. Señaló que históricamente, la única campaña que estuvo muy focalizada en la mujer fue la de Antonio Saca con el eslogan “Las mujeres ya no estarán solas”, pero que al llegar al gobierno no pasó de ser un eslogan más de campaña. En el caso de la campaña de Mauricio Funes se presentó Ciudad Mujer como una política pública orientada a las mujeres.

En la actual campaña, Picardo consideró que, aunque a nivel de fórmula dos partidos han incorporado a una mujer como candidata a la vicepresidencia no se han visto propuestas concretas enfocadas en las mujeres. “Los candidatos y sus propuestas deberían considerar esas variables para diseñar propuestas de políticas públicas para las mujeres”, dijo Picardo.

La investigadora Lilliam Arrieta dijo que, aunque no considera necesario que la campaña sea segmentada por género, sí sería útil poder determinar cuáles son los temas que se deben movilizar más para lograr una mayor participación de la mujer, pero que también se garantice que sea una participación informada. “Que las mujeres tomemos decisiones de forma informada, que el voto no solo tenga el efecto de nombrar al representante, sino también a buenos representantes”, consideró Arrieta.

Sin espacio en el poder

Pese a que demográficamente son más las mujeres y además quienes más votan son también las mujeres, los espacios de participación en el poder aún son muy limitados.

Siliézar dijo que existe una limitante respecto a cuáles son las candidaturas de mujeres que se están inscribiendo dentro de los partidos. Ya que se han estancado en cumplir solo con la cuota establecida del 30%, sin ir más allá. “Todavía creemos importante generar mecanismos de inclusión para que más mujeres y también otros sectores de la sociedad puedan involucrarse, como también los jóvenes”, dijo.

Picardo señaló que los datos muestran que el voto de las mujeres puede llegar a ser decisivo en las próximas elecciones. Consideró que las diferencias de puntos sobre los votantes hombres pueden llegar a ser un factor crítico cuando los partidos tengan que pelear voto a voto, sobre todo si hay segunda vuelta. “Creería que los candidatos y las propuestas deberían considerar seriamente mandar mensajes y diseñar propuestas para este sector, que creo que sí puede ser decisivo”, expresó Picardo.

El peso del voto de las mujeres también debe ser un llamado a los partidos para que trabajen por lograr la paridad representativa, añadió López. “De lo contrario le estarían fallando a lo que podemos ver es el segmento más comprometido del electorado”, dijo.

Por ElSalvador.com