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Jóvenes inmigrantes y sus defensores luchan contrarreloj para renovar DACA


Aquellos que corren el riesgo de perder su estatus de protección se apresuran a renovar los permisos y presionar para que se aprueben nuevas leyes que les permitan permanecer en EE.UU.

Maria Sacchetti | The Washington Post | 9/11/2017, 11:03 a.m.
Jóvenes inmigrantes y sus defensores luchan contrarreloj para renovar DACA
Los beneficiarios de DACA y sus defensores se reúnen en el Centro Multicultural de CASA en Hyattsville, Maryland, para obtener información legal y otro apoyo en respuesta al reciente anuncio de que el programa será demantelado. | Bonnie Jo Mount — The Washington Post

La decisión del presidente Donald Trump de suspender la protección contra la deportación para los jóvenes inmigrantes indocumentados ha desatado una prisa frenética para renovar 154.000 permisos antes del plazo del 5 de octubre, un proceso que los grupos defensores de inmigrantes dicen que costará millones de dólares en honorarios y pone al límite sus recursos.

En una ciudad como Houston, arruinada por el paso del huracán Harvey, los abogados están despejando sus calendarios para ayudar a los inmigrantes a llenar los formularios. En Maryland y Virginia, los abogados están llevando a cabo reuniones de emergencia y reclutando voluntarios. A nivel nacional, los inmigrantes y organizaciones sin fines de lucro están recaudando dinero en línea para ayudar a cubrir los 495 dólares del costo de renovación del permiso.

"Definitivamente es un desastre tras otro: uno de causas naturales y uno hecho por el hombre", dijo María Rodríguez, directora ejecutiva de la Coalición de Inmigrantes de Florida, con sede en Miami, que se preparaba para el huracán Irma el viernes. “Es desgarrador”.

El gobierno de Trump anunció el martes pasado que eliminaría el programa de Acción Diferida por Llegadas durante la Infancia, o DACA por sus siglas en inglés, una acción ejecutiva de la era Obama que protegió a cientos de miles de inmigrantes indocumentados que fueron traídos a Estados Unidos cuando eran niños. Casi 700.000 personas tienen esa protección ahora, dijeron funcionarios gubernamentales la semana pasada. Los críticos dicen que el entonces presidente Barack Obama no tenía la autoridad para crear el programa cuando lo estableció en 2012, y dicen que los beneficiarios de DACA obtienen empleo y otros beneficios que deberían ir a los residentes legales.

Aquellos cuyo estatus de protección vence entre el 5 de septiembre y el 5 de marzo de 2018, tienen un mes para solicitar la renovación de sus permisos de trabajo. Una aplicación exitosa sería sólo un aplazamiento, válido por dos años.

"Cae sobre la gente como una bolsa de ladrillos ... y sólo está empezando a hundirse", dijo Joshua Hoyt, director ejecutivo de la Asociación Nacional para Nuevos Americanos, una coalición de organizaciones que prestan servicios legales a los inmigrantes. "Son 5.133 [solicitudes de renovación] todos los días, incluso hoy, es decir 214 por hora, si trabajamos toda la noche".

Los defensores están instando a Trump a extender la fecha límite del 5 de octubre para dar a los inmigrantes la oportunidad de recaudar dinero para pagar las cuotas de renovación, lo que podría superar un total de 76 millones de dólares si todos los elegibles aplican. También dicen que los inmigrantes en Texas y Florida, que tienen grandes poblaciones indocumentadas, podrían perder el plazo debido a la interrupción extrema causada por el huracán Harvey (e Irma).

"Hay barrios enteros que aún están inundados", dijo Leslie Crow, abogada de BakerRipley, una organización sin fines de lucro de Texas que ayuda a los inmigrantes a solicitar la renovación de los permisos de trabajo. "La gente ha perdido sus autos, la gente ha perdido todas sus pertenencias ... He oído de algunos padres: "No tengo ni idea de cómo voy a poder hacer ese pago ahora".

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