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Acoso sexual: por qué ahora las mujeres se animan a hablar


Los expertos coinciden en que las redes sociales son el centro de este cambio.

Sharon Jayson - Kaiser Health News | 11/16/2017, 1:51 p.m.
Acoso sexual: por qué ahora las mujeres se animan a hablar
La campaña #MeToo se hizo viral en las redes sociales, desvelando la cantidad de mujeres que también admitían haber sido víctimas en algún momento de sus vidas del acoso sexual |

Cuando era aspirante a un doctorado en filosofía, más de dos décadas atrás, Duana Welch, ahora de 49 años, investigó en profundidad las consecuencias que enfrentaría al denunciar el acoso sexual en el lugar de trabajo.

"Cuando las mujeres denunciaban el abuso y acoso sexual, no se les creía y se las culpaba", dijo. "Estaba muy enojada por el precio que había que pagar por hablar. Sabía lo que sucedería".

Como la mayoría de las personas que han tenido experiencias similares, Welch, experta en relaciones en Eugene, Oregon, se calló. La mujer enterró en su memoria los encuentros inapropiados con hombres que la acosaron en el trabajo: le preocupaba que su incipiente carrera estuviera condenada al fracaso.

Eso fue hasta #MeToo.

"Salté de inmediato", dijo. "Sabía que éste era nuestro momento. Fue la primera vez que hablé públicamente sobre los abusos y la conducta sexual inapropiada que he experimentado".

Pero averiguar por qué Welch y millones han publicado sus historias en las redes sociales usando #MeToo no es tan simple como adjudicarlo al poder del hashtag. Por el contrario, está en juego un conjunto complejo de factores psicológicos y sociales. Motivadas por las revelaciones sobre el titán de Hollywood Harvey Weinstein, la creciente lista de acosadores acusados, ​​y de personas que no están dispuestas a permanecer en silencio, demuestran que lo que está sucediendo con esta avalancha de acusaciones es más que una fuerza numérica.

"Admitir ser una víctima estigmatiza", dijo John Pryor, profesor emérito de psicología en la Universidad Estatal de Illinois, quien ha estudiado el acoso sexual durante más de 30 años y está participando en un estudio de la Academia Nacional de Ciencias sobre acoso sexual en áreas de trabajo de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

"La investigación ha demostrado que las personas con condiciones estigmatizantes a menudo lo ocultan para evitar que se les coloque una etiqueta. Con respecto al acoso sexual, cuantas más personas den un paso adelante y digan 'yo también', menos se estigmatizará”, dijo Pryor.

Gayle Pitman, profesora de psicología y estudios de la mujer en el Sacramento City College en California, dijo que la sensación que recibió leyendo los mensajes de #MeToo es que son "casi como una catarsis".

"'Finalmente, puedo liberar esto'. También hay algo de miedo. '¿Qué pasa ahora que lo revelé? ¿Qué van a pensar de mí y cómo me sentiré ahora?'", explicó. "Definitivamente existe la posibilidad de revivir una experiencia traumática o abrir heridas pasadas. Mucha gente que ha sido víctima de violencia sexual probablemente tiene un trastorno de estrés postraumático no tratado y puede permanecer latente durante un largo tiempo hasta que algo lo desencadena, incluso una revelación intencional", agregó.

El riesgo de desencadenar una experiencia traumática se reduce a medida que aumentan las mujeres que hablan y se valida la experiencia. "Piensas menos que es mi culpa y que fui yo la que hice algo mal, dejas de culparte", explicó Lucía Gilbert, de San José, California, profesora emérita de psicología en la Universidad de Santa Clara. "Significa que has sido validada. Ahora hay una validación en la cultura, y eso es enorme".

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