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El departamento de Estado recomienda al DHS acabar con el TPS


En los próximos días se espera una decisión oficial, y mientras tanto crece la ansiedad colectiva entre los centroamericanos

Tibisay Zea | 11/6/2017, 1:06 p.m.
El departamento de Estado recomienda al DHS acabar con el TPS
Tramites del Estatus de Protección Temporal (TPS). | ETL

El Departamento de Estado considera que más de 300.000 personas que viven en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) ya no necesitan este amparo.

Así lo comunicó en una carta el Secretario de Estado Rex Tillerson a Elaine Duke, la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security, DHS), organismo encargado de tomar la decisión sobre el futuro de este programa.

El Washington Post reportó que en la carta, Tillerson explica que las condiciones en Centroamérica y Haití que habían sido utilizadas para justificar la protección ya han cambiado para los inmigrantes, algunos de los cuales han vivido y trabajado en Estados Unidos por 20 años.

La evaluación de Tillerson, exigida por ley, no se ha hecho pública, pero sus recomendaciones fueron confirmadas al Washington Post por varios funcionarios del gobierno familiarizados con el tema. Estos funcionarios hablaron bajo la condición del anonimato para discutir las deliberaciones internas.

El Estatus de Protección Temporal es un permiso que ofrece el gobierno de Estados Unidos a nacionales de ciertos países, que les permite vivir y trabajar en Estados Unidos legalmente, por un tiempo determinado. Generalmente este permiso dura 18 meses, tiempo después del cual se puede renovar.

Se espera que en las próximas horas el DHS anuncie un veredicto con los planes para aproximadamente 57,000 hondureños y 2,500 nicaragüenses cuyas protecciones TPS expirarán a principios de enero.

"Lamentablemente no estamos esperando noticias muy positivas", reconoció Patricia Montes, directora de Centro Presente, una organización pro inmigrantes de Boston que ha venido luchando por el TPS desde hace varios años. "Puedo percibir que hay una ansiedad y miedo colectivo en la comunidad. Nosotros lo hemos estado diciendo desde hace mucho tiempo, no queríamos alarmar a la comunidad pero sabíamos que algo así podía avecinarse", dijo.

Patricia Montes es hondureña y nos contó que esta incertidumbre le afecta no solo como activista, sino también en el ámbito personal porque tiene familiares que están amparados bajo el TPS. "Honestamente es bien difícil que lo que hagamos a nivel local tenga impacto en la decisión, pero es importante que estados como Massachusetts, que son progresistas, que apoyen a las comunidades".

Centro Presente está convocando una manifestación el miércoles 9 de noviembre en la Casa de Estado de Massachusetts.

La evaluación que hizo Tillerson en su carta es consistente con los esfuerzos más amplios de la administración para reducir la inmigración a los Estados Unidos y cumplir con las restricciones legales que mantiene han sido impuestas en el pasado.

Los funcionarios de la administración Trump han señalado en repetidas ocasiones que el programa debía ser temporal, y no una vía para que las personas se convirtieran en residentes a largo plazo de los Estados Unidos. Los funcionarios han dicho que los desastres de hace mucho tiempo no deberían usarse para extender el estatus migratorio provisional cuando ya no exista la justificación inicial para ello.

Los países amparados bajo el TPS tienen muchas similitudes: todos son muy pobres y sus ciudadanos han recibido la protección justo después de haber sufrido los embates de desastres naturales. En el caso de Nicaragua y Honduras fue en 1999, tras el huracán Mitch; para El Salvador fue en el 2001 después de los dos terremotos, y para Haití en 2010, siguiendo el huracán Matthew que devastó la isla.

Muchos de los inmigrantes tienen hogares, negocios y niños nacidos en los EE. UU., Pero si las protecciones expiran, podrían estar sujetos a arresto y deportación. "Entendemos que esta es una decisión muy difícil", dijo un funcionario del gobierno al Post.

El grupo más grande de receptores de TPS -unos 200,000- son de El Salvador, y el DHS tiene hasta principios de enero para anunciar sus planes para ellos. En Massachusetts hay 7,800 beneficiarios de este amparo, de El Salvador, Honduras y Haiti.

El DHS también debe decidir qué hacer con unos 50.000 beneficiarios de TPS haitianos alrededor del Día de Acción de Gracias. Los haitianos, que se concentran en el sur de la Florida, recibieron TPS después del terremoto de 2010 que mató a 200,000 personas.

Los defensores dicen que la eliminación de TPS sería un golpe cruel para los inmigrantes que tienen años haciendo vida en el país, obligándolos a decidir entre permanecer ilegalmente o abandonar sus hogares y su vida aquí. Según datos del Center For American Progress, los beneficiarios de TPS tienen casi 275,000 niños nacidos en los Estados Unidos.

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