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El estigma de las drogas (parte 2)


Debemos aceptar este problema como un tema que ha existido a lo largo de la historia de la humanidad e incluirlo en la vida social para intentar prevenirlo y tratarlo, en lugar de negarlo y excluirlo

Jaime Francisco Matorras, LMHC | 2/15/2017, 5:05 p.m.
El estigma de las drogas (parte 2)

Que el consumo de drogas genere muertes y discapacidades es noticia y queremos evitarlo. Desde el área de la salud siempre es importante poder confiar en su médico y en los miembros del equipo de salud que lo tratan.

Sobre el tratamiento

Los profesionales de la salud están interesados en saber si usted consume alguna sustancia y si ese consumo genera algún problema en su vida diaria. De esa manera podrán ayudarlo a conectarlo con servicios de salud mental y servicios sociales para recibir el mejor tratamiento que usted necesita para reducir el riesgo o el daño si su decisión es la continuación del consumo.

Muchas veces el informarse sobre los posibles efectos de utilizar una sustancia o el conectarse con personas que han sido afectadas por problemas de salud vinculados al abuso de sustancias puede ayudar a prevenir enfermedades y los riesgos que eso implica. El consumo de alguna sustancia puede haber cumplido una función en su vida, ya sea ayudándolo a tranquilizarse luego de una dura jornada de trabajo, dándole más energía al empezar el día, desinhibirlo y animarlo al asistir a una fiesta, o pudo haberlo ayudado a olvidar y aliviar el dolor de experiencias traumáticas. Pero quizás luego de un tiempo, usted mismo pudo experimentar los problemas que esta ayuda temporal le trajo, como la dependencia a la sustancia, necesidad de aumentar la cantidad de dosis para lograr el mismo efecto que lograba inicialmente, cambios del estado de ánimo, dificultades para controlar el enojo, aislamiento y depresión, problemas del sueño, memoria o concentración, problemas económicos o legales, entre otros.

Hay tratamientos disponibles para el abordaje del abuso de sustancias.

El equipo médico en coordinación con el equipo de salud mental puede brindarle el apoyo y las recomendaciones para poder lograr lo que no ha podido sólo. No es señal de debilidad el no haber podido dejado las drogas o el alcohol y tener que pedir ayuda profesional. Al contrario, requiere mucha valentía y fortaleza el reconocer que es un problema, primero ante usted mismo y luego hacia los demás. Cuando ya existe un grado de dependencia física y psicológica, el dejar de usar drogas o reducir el consumo no es tarea fácil, y es por ello que el apoyo interdisciplinario y comunitario es muy importante. El tratamiento varía de acuerdo al nivel de dependencia y a la problemática que la sustancia haya generado en su vida. Lo que le haya servido a otros no necesariamente le servirá a usted, pero es importante intentar diferentes alternativas de tratamiento y apoyo social para lograr una vida más saludable. Después de la eliminación o la disminución del consumo de sustancias que permitían el descanso, de la diversión, del olvido o del aumento de energías comienza un segundo trabajo. ¿Cómo hacer para lograr todas estas tareas sin el impulso químico exterior sino con la fuerza interior y social para hacerlo? Los profesionales de la salud mental, con el apoyo de grupos comunitarios o religiosos, pueden acompañar y guiar en esa búsqueda. La creación de redes sociales saludables será de gran apoyo para el mantenimiento de las decisiones individuales.

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