0

El llamado al civismo de Marco Rubio

Una mirada al discurso del senador de Florida luego del silenciamiento de la senador demócrata Elizabeth Warren.
Senador republicano de Florida, Marco Rubio.

Senador republicano de Florida, Marco Rubio. Andrew Harrer — Bloomberg

La decisión del Senador Mitch McConnell, Líder de la Mayoría, de silenciar en el Senado a la Senadora por Massachusetts, Elizabeth Warren, generó gran atención mediática a principios de la semana pasada -e indignación entre personas de todos los partidos.

Por el contrario, pocas personas prestaron atención al discurso que el Senador de Florida, Marco Rubio, dio luego del silenciamiento de Warren. Debieron haberlo hecho.

El discurso de Rubio fue un llamado de civismo al Senado; una advertencia de que si el debate muere en el Senado también morirá en la sociedad en general. Fueron unas declaraciones importantes - y vale bien la pena que inviertan 8 minutos de sus vidas escuchándolas.

Algunas de frases que más me llamaron la atención:

“No conozco ninguna civilización en la historia del mundo que haya sido capaz de resolver sus problemas cuando la mitad de un país tiene absoluto odio por su otra mitad”.

“Nos estamos convirtiendo en una sociedad incapaz de debatir”.

“Estamos alcanzando un punto en la república en el que no vamos a ser capaces de resolver los asuntos más sencillo porque nos estamos yendo a un lugar en el que todos odian a todos”.

“Lo que está en juego esta noche… no es simplemente una regulación si no la habilidad de la nación más importante del mundo de debatir de una manera productiva y respetuosa los importantes temas que enfrenta”.

Por supuesto que es fácil voltearle los ojos a Rubio. Es una persona de ambiciones políticas conocidas, y claramente cree que le conviene a largo plazo darse a conocer como vocero de civismo y debate razonado durante su tiempo en el Senado.

Pero simplemente porque Rubio es un político no significa que sus palabras deban ser desestimadas. Rubio está reaccionando a algo que escucho una y otra vez cuando hablo con la gente acerca de los políticos.

¿Cuándo dejamos de creer en la frase “las personas razonables pueden discrepar”? ¿Por qué no podemos debatir genuinamente sin caer en insultos? ¿Por qué pareciera que la confrontación es la única manera en la que los dos partidos - y sus líderes políticos - pueden interactuar hoy en día?

La respuesta es que la confrontación es lo que da energía a las bases de los dos partidos y, al mismo tiempo, en lo que más se enfocan los políticos hoy en día es en mantener esa energía en sus bases. Desafortunadamente, el producto de toda esa confrontación es un creciente cinismo y descontento entre los grandes grupos que no forman parte de ninguna de esas bases.

La elección de Donal Trump pareciera haber probado que esas personas no importan tanto y que la manera de ganar es descalificar implacablemente al lado opositor para conseguir votos.

Rubio está intentando posicionarse como el contra preso a esa estrategia, apostando por la idea de que la era de Trump no durará por siembre. Es un esfuerzo noble aunque con un futuro incierto.

(Traducción El Tiempo Latino / El Planeta Media).