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Envejecer en las sombras


Sin ingresos de la Seguridad Social o acceso a otros beneficios públicos, envejecer como indocumentado es un verdadero desafío.

Tibisay Zea | 12/11/2017, 5:07 p.m.
Envejecer en las sombras
Don Pedro, de 78 años, complementa sus ingresos tocando guitarra en los parques de Boston. Sin ahorros ni pensión, se pregunta cómo hará cuando ya no pueda trabajar. | T. Zea

Pablo Buitrón, un médico de atención primaria de Ecuador que trabaja en el Boston Medical Center, trata a muchos pacientes hispanos, algunos de ellos indocumentados. "Sus problemas más comunes son las enfermedades crónicas, como hipertensión, problemas cardíacos, obesidad, ataques cardíacos, diabetes ... y esto a menudo es consecuencia de su estilo de vida", dijo Buitrón.

Además, explicó, la mayoría de los pacientes indocumentados presentan algún problema psicológico o psiquiátrico, ya sea ansiedad, depresión o traumas debido a estar lejos de la familia, o alguna experiencia impactante que sufrieron como inmigrantes, o discriminación. Además, la ansiedad producida por la incertidumbre y el miedo a la deportación ha crecido en la época de Trump, observó.

A su parecer, en el área de Boston "no hay suficientes terapeutas que hablen español, y está lejos de ser ideal someterse a terapia mental con la ayuda de un traductor en lugar de un médico que habla su idioma o entiende su cultura".

Sin seguro médico

Las personas indocumentadas no tienen acceso a un seguro médico en ningún estado del país. A pesar de ello, Massachusetts ofrece un paquete de beneficios bastante generoso que se llama Health Safety Net, conocido como MassHealh Limited. Esto incluye visitas preventivas y emergencias para las personas que no califican para seguros médicos. Pero tiene limitaciones.

“La mayor diferencia entre un seguro médico y MassHealh Limited es que la persona sólo puede asistir a centros de salud comunitarios u hospitales públicos", explicó Hannah Frigand, directora asociada de la línea de Ayuda, Inscripción y Educación de Health Care For All, una organización que se encarga de educar y ayudar a navegar el sistema de seguro médico en Massachusetts. Además, no tienen cobertura del servicio de ambulancia (Una ambulancia para un traslado de 10 minutos en Boston puede costar unos $850 dólares) y sólo pueden dirigirse a farmacias específicas para obtener medicamentos.Tampoco están cubiertos los servicios como atención a largo plazo o centros de enfermería.

“Hemos escuchado historias recientes de personas que tienen cáncer y lo que significa para ellos cuando sólo califican para el Health Safety Net”, dijo Frigand. “Alguien que necesite asistencia personal, no tiene acceso a ese beneficio en casa, y eso los hace más propensos a ser hospitalizados por más tiempo, lo cual tampoco está incluido en la cobertura”. Los ancianos y las personas muy enfermas son los grupos más afectados por estas limitaciones en la cobertura que ellos no pueden costear de su bolsillo.

¿Quién paga las cuentas?

Una ley federal de 1985 exige que los departamentos de emergencia de hospitales atiendan a cualquier persona que llegue, independientemente de su capacidad de pago.

Cuando una persona no puede pagar una deuda de servicios médicos, el hospital intenta cobrarle, aunque la persona nunca pague, lo cual queda registrado en su historial crediticio bajo su número de identificación de contribuyente (ITIN), incluso después de haber legalizado su estatus. Y alguien que entra al hospital sin seguro médico duplica sus posibilidades de declararse en bancarrota durante los siguientes cuatro años, según un estudio, publicado en 2016 por la Oficina Nacional de Investigación Económica.

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