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El Amazonas: un pulmón en problemas


El clima de el Amazonas está cambiando de manera importante generando mayores emisiones de CO2.

Ana Julia Jatar | 3/17/2014, 1:33 p.m.
El Amazonas: un pulmón en problemas

Nos están llegando noticias preocupantes desde el llamado pulmón del Planeta. Y es que, según estudios realizados en distintas partes de nuestro continente, el clima de el Amazonas está cambiando de manera importante generando mayores emisiones de dióxido de carbono (CO2).

De acuerdo al comportamiento de las recientes estaciones, esa zona del mundo se está volviendo cada vez más seca y más húmeda. Sí, amigos lectores. Aunque suene a una contradicción, eso es exactamente lo que está sucediendo. Los años de sequía son cada vez más extremos y ocasionan cada vez más incendios; mientras que los años húmedos, aunque generan nuevas plantas, éstas no llegan a reabsorber el CO2 emitido durante las épocas secas y sus incendios. Según John Miller, del Instituto Cooperativo de Investigación en Ciencias Ambientales de la Universidad de Colorado, “Si esta tendencia continúa, la región se convertirá en una fuente neta de dióxido de carbono para la atmósfera que acelerará el calentamiento global”.

Por ejemplo, según mediciones realizadas, las condiciones de sequía extrema que sufrió esa zona durante el año 2010 provocaron un aumento en los incendios y por ende en la emisión de CO2. Por otro lado, las mismas quemas provocaron una importante reducción de la fotosíntesis y de la vegetación existente, por lo cual el Amazonas vio disminuida su capacidad de absorber dióxido de carbono.

El año siguiente, por el contrario, las abundantes precipitaciones de 2011 fomentaron el crecimiento de la vegetación, ocasionando que se absorbiera más dióxido de carbono del que se emitiera en ese mismo año. No obstante -y aquí es donde viene el punto clave que provoca la alteración del balance- independientemente del crecimiento de la nueva vegetación en el 2011, el monto neto de CO2 en la atmosfera aumentó ya que son en realidad los árboles viejos los que marcan la diferencia en lo que a absorción de CO2 se refiere. Según los expertos, contrario a lo que muchos científicos creían hasta el momento, los árboles aceleran su tasa de crecimiento e incrementan su capacidad de absorber dióxido de carbono con el tiempo. Es así como especialistas constataron que en la mayoría de las especies, la tasa de crecimiento de biomasa aumenta continuamente con la edad de la planta por lo que la capacidad de absorción de CO2 está directamente relacionada con la longevidad del árbol.

El cambio climático está generando mucha preocupación en quienes siguen el comportamiento del Amazonas y su función como pulmón de El Planeta. Hay que estar muy pendientes de este fenómeno, pues esta zona podría pasar de ser un factor de enfriamiento a un emisor neto de CO2 el cual es un factor que acelera el calentamiento global.