Quantcast
0

Cómo tratar las quemaduras de manera holística y natural

Pero de quemaduras he pasado ya varias. De adolescente recuerdo ir a prender el calefón de agua y al hacerlo la llama me abrazó la mano. El dolor fue tan intenso que se me bloqueó la mente. ¿Y la quemadura? Segundo grado.

Pero de quemaduras he pasado ya varias. De adolescente recuerdo ir a prender el calefón de agua y al hacerlo la llama me abrazó la mano. El dolor fue tan intenso que se me bloqueó la mente. ¿Y la quemadura? Segundo grado.

No importa cuán cuidadoso seas, si te la pasas seguido en la cocina (personal o profesional) cabe la probabilidad de que te quemes o de que ya te hayas quemado en el pasado.

Y si no es en la cocina, puede que te toque de otra manera sin buscarla ni pensarla como quemarte con un cigarrillo de otro que esté pasando por tu lado. Menciono esta quemadura porque además de ser muy dolorosas pueden ser muy serias.

Pero de quemaduras he pasado ya varias. De adolescente recuerdo ir a prender el calefón de agua y al hacerlo la llama me abrazó la mano. El dolor fue tan intenso que se me bloqueó la mente. ¿Y la quemadura? Segundo grado.

Luego en New York trabajando como chef he visto cosas serias como sacar la bandeja de un horno a más de 400ºF con la manga de la chaqueta arremangada y que la bandeja caiga sobre el brazo. Fatal.

O agarrar cosas del horno – sin pensar – y escuchar el ruido de carne asada, mi propia carne.

Es interesante cómo entre estrés y adrenalina el dolor de la quemadura puede llegar después de sucedido. Y de allí también he pasado por quemaduras con aceite y en estos últimos peldaños de días con máquinas que cocinan al vapor.

Lo más serio de estas máquinas es que no necesitas tocar nada, el vapor nada más que te toque la piel puede causarte quemaduras muy graves. Y ya las pasé un par de veces, y es cómo he probado y experimentado varias técnicas y formas de curar las quemaduras de manera rápida, natural y holística.

Las teorías de cómo curar quemaduras de manera rápida, sin dolor y eficiente que no te deje marca son varias. Luego de probarlas y de experimentarlas a todas con buenos resultados, sólo me quedo con la que me ha dado excelentes resultados. Aquí las comparto contigo:

  1. Cubrir la quemadura con pasta dentífrica. Aunque suene raro funciona de maravillas. Esta fue la técnica que usé cuando les conté que me quemé con el calefón que el fuego abrazó toda mi mano. La cubrí con pasta de dientes y la vendé por un día entero. Al día siguiente la inflamación y dolor había desaparecido, y la piel ya comenzaba a renovarse.

  2. Cubrir la quemadura con hielo. Esto es lo que la mayoría de la gente hace de manera inmediata luego de una quemadura. Muchos no están de acuerdo con esta técnica pero para mí sí me ha servido mucho. El hielo evita el progreso de la misma de la quemadura y duerme el dolor, y además refresca la zona dañada y traumada.

El problema con esta técnica es que no siempre podrás hacerlo o no siempre tendrás hielo disponible.

  1. Cubrir la quemadura con aceite. Aunque suene controversial también he probado ésta técnica y me ha dado buenos resultados. El problema con esta forma es que no alivia el dolor en absoluto. Razón por la cual he dejado de usarla.

  2. Aplicar plata a diario, varias veces al día. Y no estoy hablando de colocarte algo hecho de plata, sino del gel o crema hecho con plata.

La primera vez que aprendí sobre la plata fue cuando me quemé la parte superior de la mano izquierda trabajando como chef en un restaurante. La quemadura era tan grave que pensé que iba a necesitar intervención médica.

Pero un compañero de trabajo (su madre era enfermera) me dio una crema con plata que él tenía a mano porque ya había pasado por algo así y me dijo, “póntela todos los días, 2-3 veces al día. Esta crema es milagrosa”.

No le creí pero desesperada lo intenté. Con gran asombro comprobé que tenía razón, esa crema sí era milagrosa. Día a día veía un progreso increíble en la piel, en la renovación y regeneración de los tejidos.

La curación fue total y absoluta y con mínimo de dolor. Desde entonces sólo uso plata. Y aunque la plata es controversial yo uso una forma muy pura, holística y natural de la misma. Ni siquiera es la forma que producen las farmacéuticas. Es la forma pura de la naturaleza.

Para quemaduras te recomiendo la forma de crema o gel. Para otros tratamientos de piel, la forma líquida en spray es la más usada.

  1. Hielo y plata: Combinación ganadora. Luego de tanta cátedra, mi conclusión a través de la experiencia y prueba es que la mejor manera de curar quemaduras de manera natural y holística es primero colocar hielo sobre el área quemada para calmar el dolor e inflamación, y luego tratarla a diario con crema o gel de plata.

Cubre el área afectada con cada aplicación para evitar roce o más inflamación.

No apures el proceso; verás con tus propios ojos como la piel se renueva y cura de manera milagrosa como si nunca te hubieras quemado. Quemarse puede suceder en cualquier momento; la clave está en actuar rápido y saber qué usar.

Descargo de Responsabilidad: Fernanda Beccaglia no es dermatóloga; simplemente en una amante de la cocina que ha aprendido – por experiencias desagradables – como curarse las quemaduras.