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Cómo tener un regreso a clase sin estrés ni pánico

Agosto puede ser un mes complicado tanto para los padres como para los niños. Y también un mes de “volver a la normalidad” porque los chicos vuelven a sus horarios regulares y no tienes que estarles atrás con actividades y cuidados extras.

Sin embargo el regreso de clase acelera el ritmo de todos a todo nivel. El miedo y la ansiedad por la llegada del comienzo de clases, y la tristeza de que el verano llega a su fin son emociones que causan estrés en toda la familia. Y mientras se hacen todos los preparativos para el regreso a clase, los padres pueden sentirse bajo la presión y el estrés que llega como consecuencia de lidear con las necesidades de los niños, así como el cambio de rutina y horario, el trabajo diario y las tareas escolares.

Pero el regreso a clase no tiene que ser agobiante. Ayudar a tus niños es parte de ayudarte a ti misma y así comenzar el año escolar sin estrés tanto para ti como para ellos. Aquí tienes una guía ayuda para sobrellevar los obståculos más comunes del regreso a clase.

Crea prioridades

• Mantén la calma. Un año escolar nuevo ya es causa suficiente de estrés y de emociones encontradas. Las emociones de tu niño pueden fluctuar mucho—desde miedo, excitación hasta anticipación y ganas. Si mantienes la calma ayudarás a no elevar el estrés de tu niño, le infundiarás confianza y seguridad a tu niño al mismo tiempo que estáras enseñándole que los cambios en la vida no tienen que ser estresantes ni temidos, sino llevados con naturalidad orgánica.

• Habla con tu hijjo. Ayúdalo a que encuentre el espacio para compartir sus miedos, preocupaciones y expectativas sobre su regreso a clase. Habla con él antes de que las clases comiencen y continúa haciéndolo por las primeras semanas de clases o hasta que veas que haya tomado el ritmo natural.

• Planea tiempo para pasar en familia. Crea la base sólida para brindarle a tu niño el soporte y solidez que necesite siempre. Organiza tiempo para relajarte en familia. Coman juntos cuando sea posible y trata, de por lo menos una vez a la semana, de hacer algo especial.

Cuando de dinero se trata

• Revisa tus gastos y crea prioridades. Los gastos del regreso a clase— en ropa, libros, comida, y útiles escolares — implican un gasto más y sólo es el comienzo del año escolar porque luego con actividades, viajes, fotos, actividades deportivas, etc. los gastos se suman sin darte cuenta. Da prioridad a los gastos antes de ir a la tienda.

• Diferencia entre “lo quiero” y “lo necesito”. Haz una lista de los artículos básicos necesarios, pero trata de ser lo sufiencetemente flexible como para darle el gusto a tu niño en algo especial que quiera.

• Crea un presupuesto. Al hacerlo, crea en los gastos inesperados que siempre parecieran surgir por arte de magia, en especial los que están relacionados con el rápido crecimiento de los niños y el pago de esos artículos extras.

Horarios estresantes

• Organiza tu tiempo y agenda. Cómprate un planificador y escribe cada actividad tan pronto te enteres. Por ejemplo, cuando tengas agendas y actividades deportivas, escribe cada práctica y cada juego. Organiza tiempo semanalmente con la familia para revisar, coordinar agendas y evitar malos entendidos y estrés más tarde. Decide por orden de prioridad y agenda tiempo para ello.

• Aprende a decir que no. Tomar la reponsabilidad de cosas que no son importantes o necesarias no sólo aumentarán tu estrés y ansiedad sino que te quitarán tiempo con tu familia. Antes de aceptar otra obligación o evento evalúa si realmente tienes tiempo para eso. Aprende a decir que “no” cuando sea necesario. Recuerda que todo lo voluntario puede esperar, tu familia no.

• Crea listas planificadoras. Planear y organizar son las mejores maneas de evitar estrés. Crea listas de responsabilidades para todos en la familia. Si mantienes las cosas organizadas, eliminarás estrés innecesario en todos. Crea prioridades y delega cuanto puedas, lo que también significará como discutimos en los puntos anteriores a que tendrás que evaluar lo que realmente es importante y necesario.

• Crea tiempo para ti misma. Aunque sean 10 minutos dos a tres veces a la semana, aunque sea una vez a la semana, hará una diferencia increíble en cómo manejes el estrés del regreso a clase y la revolución interna y emocional que esto pueda crear en tus niños. El estrés es el enemigo número uno del sistema inmunólogico y nervioso. Para cuidar de los demás debes cuidarte primero.

Evita las corridas y el pánico matutino de última hora

• Levántate antes de que los demás. Levantarte tarde, llegar tarde sólo genera estrés no sólo en ti sino en los demás y desloca la energía del resto del día. Pero no sólo tu debes levantarte antes, asegúrate que todos lo hagan 15-20 minutos más temprano de lo necesario.

• Evita complicaciones organizándote el día anterior. Organizar el día a las corridas por la mañana sólo genera caos y estrés. La mejor manera de evitar situaciones así es dejar todo listo el día anterior—deja la ropa y los zapatos listos, las mochilas, las tareas, y los almuerzos. Haz lo mismo con las cosas que necesiten para el primer día de clases. No vayas de compras el día anterior corriendo contra reloj como la mayoría de la gente. Deja todo listo días antes y el día antes del primer día de clase asegúrate que sea relajado y distentido. Eso impactará positivamente no sólo en el estado emocional de los niños sino en el tuyo también.

• No te estreses por los detalles. Si se perdió algo, si los niños se olvidaron tareas o no encuentran algo, intenta mantener el estrés bajo control y no perder la cabeza por ello. No sólo tú te perjudicas pero los niños también. Los niños son esponjas emocionales. Haz lo posible para que las noches y las mañanas sean rutinas fáciles de llevar para todos.

Tareas difíciles

• La tarea escolar es prioridad. Y no se negocia. Debe hacerse antes de mirar televisión, videojuegos, internet o lo que no esté relacionado con cuidar las responsabilidades de la escuela primero. Esto ayudará a evitar conflictos con que los niños no descansen lo suficiente, lleguen tarde a clase o bien no lleguen preparados resultando en estrés para ellos y en bajas calificaciones.

• Designa un área de trabajo. Y designa también una hora para las tareas se hagan como a la llegada de la escuela luego de comer algo. Es importante que sea un lugar donde los niños sepan que ahí es dónde se trabaja y sin distracciones.

• Halla el balance entre el trabajo y el juego. No todo es responsabilidad y trabajo lo cual es clave que los niños aprendan a hallar ese delicado balance desde temprana edad. Eso también genera estrés. Es importante que no sólo los niños sino todos tengan momentos de relajación, distención y juego. Es saludable para la mente, el cuerpo y el alma y cuánto más rápido aprendan eso, mejor será y más se beneficiará toda la familia también.

Como verás la clave de todo está en organizarte—organizar la agenda, tareas, obligaciones y finanzas. Si enfrentas los días de una manera relajada y sin estrés, verás que las cosas para ti y para todos fluirán con muchas más facilidad y goce.

Interactúa: ¿Qué es lo que más te estresa del regreso a clase?

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